El gallo (ha) muerto (o casi)

El gallo ha muerto, que dolor
Ya no dirá más cocodí, cocodá
Cocodico-dico-dico-da

De la Titán a El gallo muerto pasando por el Frére Jacques, la cultura adulta y la experiencia infantil vinculadas por un canon empleado por Mahler en su Primera y por otro casi perdido en el recuerdo de aquellas Navidades en las que nunca faltaba. Porque, no siendo El gallo muerto un villancico, tampoco, ya entonces, solían ser muchas más las ocasiones en que las familias se reunían alrededor de una misma mesa con el ánimo de pasar un buen rato, de modo que ese gallo muerto quedó vinculado a esas fiestas, a las que el vivo ya se asociaba por la Misa de Nochebuena, popularmente conocida como “Misa del gallo” por razones al parecer controvertidas.

El gallo muerto, aunque leído lo leído, el verdadero título sea El gallo ha muerto, porque la elisión daba una carga dramática particularmente interesante al hecho, como si los cantores estuviésemos ante el gallo muerto en vez de limitarnos a comunicar su defunción. Pero lo importante era el fenómeno musical, esa sorprendente y casi mágica maravilla de que disfrutábamos con los oídos medio tapados para no irnos de voz o  orgullosamente libres cuando ya éramos capaces de prescindir de esa ayuda.

Si hay que juzgar por la ley de la red, el gallo ha muerto casi de verdad, a pesar de que también se cantaba en Francia, Le coq est mort, y a pesar de que en alguna de las pocas interpretaciones que se encuentran, le hagan revivir patéticamente por eso de los finales felices y los traumas infantiles.

La versión más interesante es la de una familia alemana. Aunque le faltan niños, su Der Hahn ist tot de sobremesa es auténtico, catástrofe musical incluida. Y es curioso ver cómo prolongan el cacareo, y como uno de los cantores mueve entonces el cuello imitando un gallo.

Hablando de la canción, muy poca cosa más allá de letras en diferentes idiomas, curiosa la catalana, la única en que, en vez de proclamar la muerte del gallo, después de saludarse, Bon día Quim, Bon día Roc, proponen matarlo. Y luego se lamentan: “No oiremos más su cocorococ”. Pero no queda claro si siguen adelante o se retractan. Y así seguimos. Tampoco nada sobre su origen, pero sí una jugosa cita que retrata muy bien la escena en un entorno en el que los niños también la cantábamos alguna vez que otra. Se halla en una novela titulada The other half of happy (La otra mitad de la felicidad), obra única de una estadounidense de Iowa llamada Rebecca Balcarcel, apellido común en Guatemala que aquí suena a falta de ortografía, pero hija efectivamente de un Guatelmalteco que le puso ese nombre porque se pronuncia igual en castellano que en inglés y que, por lo visto, amaba las tradiciones:

Mi padre me enseñó a cantar esa canción en un viaje en coche antes de que naciera mi hermano. Es un canon, lo que significa que mamá empezaba la canción, papá seguía un verso después, y yo entraba la última, con mi voz superponiéndose a las de ellos. Tenía que taparme las orejas para evitar pasar de mi voz a las suyas. Ahora puedo cantar “Row, row, row your boat” y más. Me gusta cómo los cánones se persiguen la cola.

Cantaba sin saber lo que decía hasta que una vez busque el significado de cada palabra:

El gallo ha muerto, que dolor.
El gallo ha muerto, que dolor.
Ya no dirá más cocodí, cocodá
Ya no dirá más cocodí, cocodá
Cocodico-dico-dico-da

Row, row, row your boat, “Rema, rema, rema (en) tu bote” es también una canción infantil que puede cantarse a cuatro voces, muy popular entre los anglosajones; tanto como aquí el Frère Jacques, tan semejante a nuestro (es un suponer) gallo muerto, del que  quizás provenga (o al revés, quien lo sabe) y del que debiéramos grabar una interpretación en condiciones para la posteridad, como hacen los americanos con su bote y sus ratones ciegos.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Popular. Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s