Joel ante Bach

Joel es la última buena película del argentino Carlos Sorín (La película del rey, Historias mínimas, El perro…), un relato naturalista sobre las dificultades planteadas por la adopción de un niño ya mayorcito que ha pasado su vida entre la marginalidad y los centros de acogida. La historia deriva, en una segunda parte muy diferenciada (quizás demasiado), hacia el conflicto que el pasado del pequeño desencadena entre los padres de sus compañeros de escuela, temerosos de una posible “contaminación” en su virginal pueblecito de la Patagonia. El asunto es muy interesante, pero lo mejor de la película es su fascinante primera parte, con el nerviosismo y las dudas de la pareja ante el anuncio de la llegada del crio y sus vacilantes primeros intentos de aproximación. Entre ellos, el mediado por la música, cuando la madre (espectacular creación de Victoria Almeida), que es profesora de piano y se ha encontrado con un receloso y parco pequeño salvaje que afirma pasar de la música, elige para poner a prueba ese desinterés nada menos que a Bach y su Preludio BWV 639, «Ich ruf’ zu dir, Herr Jesu Christ» (casualmente, el que nos tenía que quitar el frío en el último EBNDCD). Y como en la escena del oficial alemán de El Pianista de Polanski, con la música consumando el renovado milagro de la emoción, las miradas lo dicen todo.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Joel ante Bach

  1. Josep Olivé dijo:

    Pues sí, emotiva secuencia. La música siempre une a quienes se emocionan con ella.

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