EBNDCD – La música, con o sin información: Planteamiento y primer ejemplo

Al menos a primera vista, parece evidente que escuchar una composición con o sin  información musical y conocimientos, ocasiona experiencias diferentes. Todos podemos escuchar El arte de la fuga de Bach y quedar fascinados por las maravillosas estructuras que despliega. Pero si uno puede percibir cómo al final de esta pieza el patrón B flat, A, C, H (= sí natural) [si  bemol-la-do-si natural, en la vieja notación musical alemana], forma un nombre (esto es, B-A-C-H), entonces percibe mucho más que otra persona con menor entrenamiento  musical. [Son las cuatro primeras notas que se escuchan ahora]

Bach cifró su nombre en el manuscrito, y aquí nos enfrentamos con un dilema. Se puede  o  no hacer caso de lo que se sabe y escuchar la música como es, o bien se puede tener  ese conocimiento en consideración y preguntarse si Bach estaba diciendo algo sobre sí mismo y sobre su música. Permítanme unos ejemplos para presentar una visión más clara de la cuestión y hacer una ulterior sugerencia.  Llegados aquí, el  lector  puede  estar  pensando: “¡Oh Dios mío, otra vez esos ejemplos que nunca sirven de nada!” Tendría razón en pensar así, pero eso forma parte del juego.

Mi primer ejemplo, el Concierto para Dos Violines en Re Menor, BWV 1043, es quizás una de las obras más famosas de J. S. Bach y se le considera uno de los mejores ejemplos del período tardío de la música Barroca. Lo escribió en Leipzig entre 1730 y 1731, probablemente para el Leipzig Collegium Musicum  del cual era director. Hay también un arreglo para dos clavicordios, transcritos en Do menor (BWV l062). Además de para los dos solistas, el concierto está orquestado para cuerdas y bajo continuo. Esta obra se caracteriza fundamentalmente por la sutil pero al tiempo expresiva  relación  entre  los  violines.  La  estructura musical de la pieza usa la forma fugada y una gran cantidad de contrapunto. Aunque comienza en Re menor y acaba en Re mayor, el primer movimiento cambia de clave cada pocos compases. El concierto tiene tres movimientos: Vivace, Largo ma no tanto, y Allegro. Quizás de todas las obras de cámara de Bach, el Doble Concierto ha sido históricamente el más eficaz en persuadir a oyentes inexpertos respecto a Bach en particular y al Barroco en general. Pocas obras pueden igualar el primer movimiento fugado

y el final canónico en términos de energía y abrumador impulso dinámico.

Y la quintaesencia de la belleza melódica tonal se desgrana con enorme fuerza en el movimiento lento (medio).

De manera que aquí tenemos un ejemplo perfecto con el que muchas generaciones han aprendido a apreciar la música por su pura estructura acústica. Sin embargo, también es cierto que un poco de información histórica sobre este concierto revela que el diálogo entre los dos violines ha sido generalmente interpretado como un diálogo entre Bach y el mismísimo Dios. La música de Bach es considerada a menudo “divina”, quizás porque, en cierta manera, nos acerca a la Divinidad. Creo que ello depende de si en algún grado se es una persona religiosa o no. En cualquier caso, nada puede llegar a ser más desconcertante para un agnóstico o un ateo que la música instrumental.          

Gerard Vilar ¿Qué clase de experiencia es una experiencia musical?

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Barroco y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s