Nada nuevo bajo el sol

Y en la ribera del Ripoll, en tiempos de la plaga, la gente cogió la costumbre de acumular papel de limpiar los culos en la despensa.

Y los mercados de la comarca entraron en carestía de tan preciada mercancía, y la gente buscó maneras de suplir la carestía. Los de la mala vida, mala gente de mal corazón, traficaron con el papel como si fuera oro de las minas del Rey Salomón; la buena gente, de buen corazón, lo compartió incluso usado. La gente del campo, volvió a emplear las hojas de berza; la gente de la ciudad, mucho menos espabilada, se dañó el trasero con bastones y papel de estraza.

Con los días, la gente, especialmente en las ciudades, perdió el seso y buscó fuentes, y manantiales. Y las colas causaron grandes disturbios, y los cronistas lo registraron como “La guerra de los cagadores”.

De aquellos días, nos queda el dicho de un fraile anónimo que exclamó: El cerebro reblandecido es la peor de las plagas.

Extracto de las “Cròniques de Guerau del Ripoll”

 

Et a la llera del Ripoll, en lo temps de la plaga, les gens agafaren lo costum d’acumular paper de netejar los culs a lo rebost.

Et los mercats de la contrada entraren en carestia de tan preuada mercaderia, et les gens buscaren maneres de suplir la carestia. Los de la mala vida, males gens de mal cor, traficaren amb lo paper com si fos or de les mines del Rei Salomó; les bones gens, de bon cor, lo compartiren bo i usat. Les gents del camp, tornaren a emprar les fuyes de bleda borda; les gens de vila, molt menys espavilades, es danyaren lo detràs amb bastons i paper d’estrassa.

Amb los dies, les gens, especialment a vila, perderen lo senderi et buscaren fonts, deus et doys per netejar-se. Et les cues causaren gran disturbi, et los cronistes ho registraren com “La guerra dels cagadors”.

D’aquells dies, mos queda la dita de un frare anònim que exclamà: Lo cervell estovat és la pitjor de les plagues. 

Extracto de las “Cròniques de Guerau del Ripoll”

En un “Boletín de la Real Academia de la Historia” que la Universidad de Florida ha subido a archive.org, se habla de un Mossen Guerau del Ripoll, que vivió a finales del XIV. Por lo demás, no parece posible que haya nadie tan genial como para inventarse lo de compartir el papel usado o que a los tontos de las ciudades se les ocurra limpiarse con papel de estraza.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Nada nuevo bajo el sol

  1. guillergalo dijo:

    Luis. Por acá igual, inventan una manera de mitigar sus miedos con papel higiénico y productos de aseo pero dejan de lado las verduras y los productos que fortalecerán su cuerpo, la cesta atestada de comida chatarra y licor porque también el temor es una celebración. La guerra es una fiesta y los miedos tienen sus apariencias.

    • José Luis dijo:

      Sí, “la guerra es una fiesta y los miedos tienen sus apariencias”, aquí se canta por las ventanas y circulan sin parar chistes y videos realmente ingeniosos y divertidos con los que se quiere distraer el nerviosismo y el miedo a lo que hay y a lo que vendrá. Pero, estando confinados, hay mucha más proximidad y la sociedad nunca se había movilizado tanto desde abajo.

      Creo que lo del papel higiénico y el acaparamiento ya pasó, parece claro que los abastecimientos no van a fallar. Otra cosa será cuando no se puedan pagar.

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