Los niños y el COVI

Tienen los niños muchísimas más probabilidades de hacerse daño jugando en la calle que de enfermar gravemente por el COVI. Por eso, cuando el amado líder pone cara de cordero degollado hablando de la protección a nuestros pequeños, está más pendiente de vender su imagen que de transmitir mensajes que ayuden a entender e interiorizar los mecanismos de transmisión de esta epidemia.  Como cuando, a estas alturas, sigue sin desperdiciar ni una oportunidad de desdoblar los géneros, seguramente porque para eso sólo hace falta tener puesto el piloto automático. Siempre los niños y las niñas, al parecer tan distintos como para nombrarlos por separado.

COVI, coronavirus. COVID, enfermedad por coronavirus (D de «disease», enfermedad). Así pues, el COVI y la COVID, dado que enfermedad sigue siendo por ahora una palabra femenina. Pero la RAE acepta el uso mayoritario masculino para COVID “por influjo del género de coronavirus y de otras enfermedades víricas (el zika, el ébola), que toman por metonimia el nombre del virus que las causa.”  Aunque mucho más interesante y no menos sensato es lo que dice de Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas

Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico. En los sustantivos que designan seres animados existe la posibilidad del uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos: Todos los ciudadanos mayores de edad tienen derecho a voto.

La mención explícita del femenino solo se justifica cuando la oposición de sexos es relevante en el contexto: El desarrollo evolutivo es similar en los niños y las niñas de esa edad. La actual tendencia al desdoblamiento indiscriminado del sustantivo en su forma masculina y femenina va contra el principio de economía del lenguaje y se funda en razones extralingüísticas. Por tanto, deben evitarse estas repeticiones, que generan dificultades sintácticas y de concordancia, y complican innecesariamente la redacción y lectura de los textos.

El uso genérico del masculino se basa en su condición de término no marcado en la oposición masculino/femenino. Por ello, es incorrecto emplear el femenino para aludir conjuntamente a ambos sexos, con independencia del número de individuos de cada sexo que formen parte del conjunto. Así, los alumnos es la única forma correcta de referirse a un grupo mixto, aunque el número de alumnas sea superior al de alumnos varones

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Los niños y el COVI

  1. Josep Olivé dijo:

    Los que creemos que es una memez el uso sistemático e indiscriminado de este desdoblamiento lo vamos a estar «sufriendo» ya sine die. Su uso, de una pedanteria extrema, es de obligado cumplimiento para la «corrección» política y la necesidad de pescar votos del rebaño femenino, que no es rebaño porque lo sea, sino porque así nos tratan a ambos sexos nuestros guías.

    PD: no viene a cuento pero es que no puedo resistirlo. El principal artífice de los más duros recortes en sanidad, los de Cataluña, descansando feliz en su segunda residencia. Si es que no hay como tener la cara muy dura. Bueno, de hecho el tipejo tiene buenas mandíbulas!

    • José Luis dijo:

      Es también el sello de la marca. Es lo único de que pueden vanagloriarse, y ya ves. Un presidente de gobierno debiera respetar la lengua. Pero estamos en el mundo Orwell.

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