El lugar de la vida

Las películas de Chaplin que pasan por la televisión te siguen deslumbrando cada domingo. Este último le tocó el turno a Tiempos Modernos que, realizada en 1936, en plena época dorada del cine sonoro, significó la última aparición en la pantalla del personaje del vagabundo. Es una película llena de instantes inolvidables, pero a ti lo que más te ha gustado han sido las escenas hermosas de su romance con la chica: sobre todo, su llegada a la casa destartalada. Es rara la película de Chaplin en que no aparezca tal imagen, la de esa cabaña de paredes tambaleantes, que sólo de milagro se mantienen en pie y donde él es capaz de instalarse como en un palacio. La cabaña que remite a la tienda de lona, al toldo improvisado a la orilla del río, a los techados de los niños. A esos lugares que tienen algo de concavidad natural, de recipiente donde habrá de contenerse la sustancia misma de la vida: los nidos de los pájaros, las guaridas de los animales, las pequeñas hondonadas donde se forman los charcos después de las tormentas.

Gustavo Martín Garzo – El cuarto de al lado

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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