irremediablemente

LO QUE NO ES SUEÑO

Déjame que te hable en esta hora
de dolor con alegres
palabras. Ya se sabe
que el escorpión, la sanguijuela, el piojo,
curan a veces. Pero tú oye, déjame
decirte que, a pesar
de tanta vida deplorable, sí,
a pesar y aun ahora
que estamos en derrota, nunca en doma,
el dolor es la nube,
la alegría, el espacio,
el dolor es el huésped,
la alegría, la casa.

Que el dolor es la miel,
símbolo de la muerte, y la alegría
es agria, seca, nueva,
lo único que tiene
verdadero sentido.

Déjame que con vieja
sabiduría, diga:
a pesar, a pesar
de todos los pesares
y aunque sea muy dolorosa y aunque
sea a veces inmunda, siempre, siempre
la más honda verdad es la alegría.

La que de un río turbio
hace aguas limpias,
la que hace que te diga
estas palabras tan indignas ahora,
la que nos llega como
llega la noche y llega la mañana,
como llega a la orilla
la ola:

irremediablemente.

Claudio Rodriguez. De Alianza y condena (1965)

Un moto di gioia / Un impulso de alegría
Mi sento nel petto, / siento en el pecho,
Che annunzia diletto / que anuncia goce
In mezzo il timor! / en medio del temor.

Speriam che in contento / Esperemos que felizmente
Finisca l’affanno / acabe el anhelo:
Non sempre è tiranno / No siempre son tiranos
Il fato ed amor. / El destino y el amor.

Di pianti di pene / De llanto y de penas
Ognor non si pasce, / nadie se alimenta,
Talvolta poi nasce / tal vez luego nazca
Il ben dal dolor: / el bien del dolor:

E quando si crede / Y cuando se cree
Più grave il periglio, / más grave el peligro
Brillare si vede / brillar se ve
La calma maggior. / la calma mayor.

(En la reposición de Las Bodas de Fígaro de 1789, Mozart sustituyó dos de las arias de Susana por nuevas composiciones a fin de acomodarlas mejor a la voz de la soprano que interpretaba ese papel, Adriana Ferrarese: Al desio di chi t’adora, en el lugar de Deh vieni, non tardar,  y más adelante, este precioso Un moto di gioia reemplazando en el segundo acto el Venite, inginocchiatevi.)

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Opera, Poesía y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a irremediablemente

  1. Josep Olivé dijo:

    Esperanzadora conexión poético-musical.

    PD: Este Amadeus era tremendo. ¿No se podía estar quieto? ¡Cuanto mandaban los cantantes en esa época, redios! Como en Don Giovanni, también en las Bodas de Fígaro me cambia maravillosas arias por otras también de maravillosas pero, pero, pero esto te deja (al menos a mí) con las ganas de escucharlas todas en una representación y claro, sería un sinsentido. Y en Cosí fan Tutte ya hasta son los directores los que quitan y ponen. Ya me pasaba esto de jovencito con música moderna o de cantautores: cuando editaban un disco de grandes éxitos siempre encontraba que faltaban y que sobraban.

  2. José Luis dijo:

    ¿Y el tremendo era Amadeus? 😀

  3. Josep Olivé dijo:

    Amadeus era tremendamente e irremediablemente excelso! 🙂

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s