¿De qué hablamos? (1) ®

  • Iba a ser una suite sinfónica
  • Durmió siete años antes de ser estrenado por su dedicatario.
  • Empieza homenajeando a Elgar

  • En el segundo movimiento, el autor deja su firma, quizás por primera, pero desde luego no por última vez

  • El tercero empieza combinando el motivo del destino de la Quinta de Beethoven con el que representaba a un peligroso personaje en una obra anterior

  • Y el cuarto, con un recuerdo a Petrouchka…

  • …aunque luego esté más cerca de una versión furiosa del Trepak y del final del Concierto para violín de Tchaikovsky, con reminiscencias del Rondó del de Beethoven

  • Tiene una Passacagglia con la cadenza más larga escrita para una obra de sus características. Y aquí se acaba el juego y llega el momento de escuchar (en condiciones, por favor) dos fragmentos del tercer movimiento, con esa hipnótica y bellísima Passacaglia a cargo de Sergey Khachatryan,

y la cadenza, interpretada aquí por David Oistrakh, para quien fue compuesta esta obra que él mismo estrenaría cuando la muerte de Stalin aminoró el peligro para los que se atrevieran a presentar una música tan alejada de las directivas oficiales

como es el tremendo Concierto para violín  nº 1 de Shostakovich

 

® Hace diez años: Shostakovich – Concierto para Violin Nº 1: La música difícil y el directo

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a ¿De qué hablamos? (1) ®

  1. Josep Olivé dijo:

    Majestuoso concierto de violín éste! Existe un documental sobre Shostakóvitx en el cual se reproduce una llamada telefónica entre él y Oistrak conversando muy vívamente acerca de la interpretación. Es bastante divertida porque se percibe cierta tensión (no se entiende nada porque hablan en ruso, claro) no entre ellos sino por la envergadura de la obra y por ser conscientes ambos del hito que iban a estrenar. No recuerdo si hablan de este concierto o del segundo, pero da una idea de su pasión por transmitir lo mejor de sí mismos. Por lo que respecta a la audición casera no hace falta esos equipos que muestras en el post de hace 10 años, jejeje para disfrutar en casa de un buen sonido. Como Hannouncurt, opino que debe haber algo de imperfección en todo para captar la perfección (es una curiosísima argumentación que da en un libro sobre la obra de Mozart que me he zampado recientemente). Y en relación a lo que escribías entonces, en mi caso cuando escucho música en casa, un par de horas mimimo todos los días, no hago otra cosa. Imposible. Biologicamente imposible. Ni con Shostakóvitx ni con Mozart, por citar dos casos bien opuestos. 🙂

    • José Luis dijo:

      Cada vez me parece más grande. Y me sorprende que hace solo diez años lo considerase “dificil”. Desde luego, Shostakovich no es muy apropiado para acompañar cualquier actividad que no sea escucharlo, pero con los clásicos y los románticos (y no digamos ya barrocos) no tengo ningun problema. Y tiene su gracia ver como de cuando en cuando ganan ellos y te obligan a parar. Lo que dice Harnoncourt me justifica 😀

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