Música contra la ansiedad ®

Cualquiera podría pensar que se trata de un error, pero esta “canción” es la que mejores resultados obtuvo para disminuir la ansiedad en el estudio de unos científicos ingleses comentado hace ya unos años en La Vanguardia.  Porque más que disminuirla, lo que podría hacer, sobre todo si añadimos esa especie de OVNIs, es provocar directamente un ataque de pánico, que es como llaman los anglosajones a las crisis de ansiedad. Para más INRI, la cosa es de un grupo llamado Marconi Union y se titula Weightless, o sea, ponga Vd. La radio, que va a levitar. Ya.

Sin embargo, lo más lamentable es que en la lista de las diez ansiolíticas recomendadas, en medio de mucha new age y bastante tontería, aparezca nada menos, vergüenza debiera darles mezclarla con tanta bazofia, nada menos que  la Canzonetta sull’aria de Las bodas de Fígaro, que eso sí que es un chute de calma y esperanza

Al alcaide no es que no le gustara el canto de las dos italianas, pero es cierto que hay gente para todo, y puede que a alguno con prejuicios muy firmes contra cualquier cosa que suene a ópera, esto les ponga hasta nerviosos. Para ellos, como alternativa igualmente ansiolítica, un poquito de un trío de Mozart, naturalmente instrumental,

para, una vez relajados, rematarles haciéndoles pasar por el aro.

 

® Hace diez años: Mozart – Trio ansiolítico K.502

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Música contra la ansiedad ®

  1. Josep Olivé dijo:

    1.- Nunca me pongo música para relajarme.
    2.- Cuando hace muchos años alguna vez lo intentaba no me duraba ni cinco minutos y con consecuencias: me ponía más nervioso y la tomaba con lo que escuchara.
    3.- Lo dicho me podía pasar hasta con el mismísimo Mozart, que ya tiene delito.
    4.- Si alguien osara ponerme eso de Marconi Union para relajarme no respondo de lo que sería capaz.
    5.- Por el contrario, suelo ponerme muy nervioso si lo que escucho me disgusta o irrita. Aún recuerdo la primera vez que escuche los interminables minutos finales de la sexta de Mahler. Por poco me cargo el equipo de música. Que conste que ahora ya no, que ya me considero en la onda pelín paranoica de su creador.
    6.- En cambio me siento muy relajado (y concentrado a la vez) cuando escucho música que me agrada.

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