Vesti la giubba en la pantalla

Siendo una pieza vocal tan caracterizada, difícilmente podía  Vesti la Giubba escucharse en una banda sonora si no era como música diegética. Y así fue empleada de modo muy inteligente por Brian de Palma en Los Intocables de Eliot Ness, cuando las imágenes de Jim Malone (Sean Connery) arrastrándose acribillado a balazos, alternan con una interpretación del aria que está llenando de lágrimas los ojos de Al Capone en el momento en que le llevan la noticia del cumplimiento de su orden de asesinar al ayudante de Ness. Y la alegría del gangster se confunde y enmascara con su llanto, justo al revés de lo que le sucede al payaso Canio.

La famosa aria de la ópera de Leoncavallo es también la nada casual protagonista del final de una de las tramas de la alimenticia  A Roma con amor de Woody Allen, la broma del gran tenor descubierto por un  director de escena en horas bajísimas, un tenor inmenso… que sólo canta bien en la ducha y para el que montan un Pagliacci con el que triunfa sin salir de ella. Parodia, sátira, burla, vuelta de tuerca hegeliana… pero si Woody Allen va a Italia, ha de hablar de ópera, y, en la cotidianeidad en que bucea,  la gente canta ópera en la ducha, como ya señalaron Les Luthiers.  Y para hacer la payasada, Pagliacci.

 

Dos apariciones más, siempre como música diegética, no en el cine sino en la pequeña pantalla, en dos anuncios. El relativamente más reciente, muy efectista y lacrimógeno, el del niño que ofrece una Coca Cola a Canio para aliviar su dolor

El segundo, de los sesenta, un anuncio de la serie “Grandes momentos del desayuno” patrocinada por Krispies, gracioso de lo malo que es: “¡No quedan crispis!, ¡Nos hemos quedado sin crispis! ¡No dejaré de llorar hasta que no vuelva a oir chas, cronch, pop ” Y luego llega la suegra al rescate y el padre sigue llorando.

Debió ser muy popular el spot, porque en un capítulo de ese paraíso de las parodias que son Los Simpson, el payaso Krusty,  canta “No hay más crispis” provocando las iras de uno de los malos de la serie, que la canta luego como debe ser.

Naturalmente, “como debe ser” es más bien así:

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Cine, Opera y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Vesti la giubba en la pantalla

  1. Josep Olivé dijo:

    El protagonista en la divertida peli de Allen es un muy buen cantante de ópera: Fabio Armiliato. A él le escuché en el Liceu el mejor André Chenier de mi vida. Casado con la también muy buena soprano Daniela Dessí, tristemente fallecida hará unos cuatro o cinco años.

    En el hilarante (de lo malo que es, jajaja) anuncio de Krispies la suegra pasa por ser una legendaria cantante (que también nos ha dejado recientemente) muy conocida y muy de aquí, no? 🙂 🙂 🙂 Vamos, el parecido no creo que sea casualidad.

    Divertido post. Y es que “Vesti la Giubba” de muchísimo juego.

    • José Luis dijo:

      Me suena el nombre de Armiliato, pero no lo he reconocido. De hecho, ni he visto la peli. Más grave es que no me haya llegado a la neurona quien parodiaba la suegra, porque verla la he visto y el recuerdo habrá querido avisar. Naturalmente, nuestra Muy Colosal Castafiore 😀 😀

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s