El canto de las sirenas (LVI) – La trabajada espontaneidad en el estilo tardío de Beethoven

En el tratamiento que se da al tema con variaciones, especialmente en los adagios y andantes de los últimos cuartetos, o en el segundo movimiento de la ultima sonata, o en las Variaciones Diabelli, la acusada personalidad autónoma y diferenciada de cada variación (y a la vez el peculiar corro entrelazado que van formando, a modo de irrevocable argumentación llena de matices y de fortaleza), todo ello es la marca de fábrica propia de este genial rescate de una forma que halló su último aliento en el clasicismo de Haydn y de Mozart.

De pronto esa forma, que Beethoven había usado, pero que no había reinventado (en el finale de la sinfonía Heroica, o en su versión pianística en forma de Fantasía, o en la Sonata a Kreutzer para violín y piano, o en el finale del Cuarteto «de las arpas»), se revela como una forma nueva y renacida, de una vitalidad inusitada, en la que se deja a la frescura improvisada de la circulación de ideas musicales su apetencia de la forma que les corresponde.

Ese es el rasgo de máxima originalidad y personalidad de su estilo tardío: la sensación de espontaneidad radical que produce la circulación de las ideas musicales. A modo de estrellas fugaces refulgen en el firmamento, y al acto dejan paso a una idea nueva, igualmente portentosa.

Eso es lo más especifico del estilo tardío de Beethoven; quizás esa singularidad lo emparenta al estilo tardío de otros grandes artistas o creadores (Miguel Ángel, por ejemplo): el esbozo y el fragmento tienen ese carácter por abundancia y exceso (de Idea y Forma); no por mengua y deficiencia. Un desasimiento crucial respecto a toda idea permite su rápido relevo, urgido por la presión y el empuje de las que forcejean por sucederla* (…), de modo que éstas acaban hallando con inusitada rapidez una forma propia, que sin embargo solo parece esbozarse en forma de fragmento o destello.

La sobriedad y la povertá franciscana se imponen por economía de exceso y despilfarro: demasiadas ideas a la vez, que deben ser conducidas según su estricta sucesión argumental. Y como consecuencia de ello, las formas brillan y fulguran un instante, pero dejan paso a las siguientes. Y esto confiere una intensidad y una densidad musical particularmente marcadas a los movimientos del género tema con variaciones: por ejemplo, a las variaciones del Andante del Cuarteto op. 131 .

La magia de esta forma del tema con variaciones radica en la posible síntesis, que Beethoven supo comprender a la perfección, entre rigor instrumental y capacidad improvisadora, o entre lógica discursiva y espontaneidad creadora (…) De ahí el nuevo surtidor de fantasías que el propio Beethoven descubre en esas creaciones finales de música de cámara. Y sobre todo, quizás, en esas que acuden a una rancia y probada forma tradicional, como el tema con variaciones, con el fin de lograrse una revitalización del género de tal especie que este quede prácticamente redefinido.

*El único ejemplo musical que puede asemejarse es el “estilo tardío” de Giuseppe Verdi, especialmente en sus dos últimas operas ( Otelo y Falstaff). Ambas nacieron después de un intenso encuentro del gran compositor italiano con partituras de Beethoven.

 

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Todo lo que en estas páginas aparece en este color verde, son extractos del libro El canto de las Sirenas de Eugenio Trías; en negro están los ajustes gramaticales, lo resumido y todo lo que proviene de su texto. Y en este azul, lo añadido, comentarios propios y definiciones o explicaciones de terceros, generalmente de la wikipedia.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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4 respuestas a El canto de las sirenas (LVI) – La trabajada espontaneidad en el estilo tardío de Beethoven

  1. Josep Olivé dijo:

    Extraordinario texto! Y extraordinaria explicación del uso de la variación en Beethoven.

  2. Josep Olivé dijo:

    Ostras! Ayer mismo pensaba: “Ya van unos cuantos escritos que se le entiende todo”. Su aproximación al arte de Beethoven la describe con las palabras idóneas, perfectas.

    • José Luis dijo:

      También cabría que nos estuviera desasnando, pero me temo que es lo que dices tú. Siempre he pensado que casi todo puede explicarse de forma asequible si se entiende bien. Y al contrario.

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