De “Cálculo de estructuras”

AUTORRETRATO CON MAR

Es el niño callado que jugaba solo.
Permanece detrás de estos ojos de viejo,
resiste la embestida brutal del mediodía
oyendo los confusos versículos del mar
y el grito de los cuerpos desnudos y oxidados
al entrar en las aguas transparentes y frías
de la playa de piedras. Avergonzado, corre
de un escondite a otro de los cuentos.

Duerme dentro de mí, perdida criatura:
duerme dentro de mí en una noche de reyes
donde en silencio vuelan las escobas
y los lobos dejaron sus huellas en la nieve.
Afuera brilla un cielo lleno de albaricoques,
y el mar azul oscuro de ciruelas
se deshace en los negros cuchillos de las rocas.

Este verano de alcohol frío en los ojos
siento mi vida como la amarilla,
negra pulpa de un fruto que se pudre
alrededor del hueso del recuerdo.
Dentro de mí ocúltate, perdida criatura.
Dentro de mí protégete del mediodía,
recita la rondalla del niño gris
y de la miserable bicicleta
montada por el triste ciclista del suburbio.
Te busca y está ya cerca de aquí.

Joan Margarit. Cálculo de estructuras, 2005.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a De “Cálculo de estructuras”

  1. Josep Olivé dijo:

    Emocionante, siempre, Joan Margarit.

    • José Luis dijo:

      “recita la rondalla del niño gris
      y de la miserable bicicleta
      montada por el triste ciclista del suburbio.”

      Me ha hecho recordar Ladrón de bicicletas.

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