300 favoritas (12) – Dos de un tal Gerald Finzi

Eclogue de Gerald Finzi, en la nada desdeñable posición 120. Suena a «new age» pero resulta que el autor es un clásico de la primera mitad de siglo XX, británico por más señas y explicando la presencia de un autor muy poco conocido en la votación de CLASSICfM. Porque en el Reino Unido y entre los aficionados a la música coral, Finzi parece un nombre importante. Y si su música es tonal y clásica («pasada de moda incluso en el transcurso de su vida», dicen), el personaje es también un artista característico de su tiempo y su pais, un amante de la naturaleza y fruticultor a quien, además de la música le interesaba mucho la literatura antigua de su pais y reunió ambas filias en sus composiciones vocales, el grueso de su obra. Y también «un pacifista que pensaba que los artistas creativos eran los representantes primordiales de una civilización» y que apoyó mucho a los jóvenes intérpretes. Falleció en 1956, con sólo 55 años, víctima de un cancer linfático.

Se le define como un pastoralista lírico, influido entre otros por Elgar y Vaughan Williams, que fue su mentor y amigo y disfrutó de su hospitalidad. Hay acuerdo general en que lo mejor de su producción son las más de cien canciones que compuso, mostrando gran habilidad en fijar las palabras a la música, y en señalar como su obra maestra las Intimations of Immortality («Insinuaciones de Inmortalidad»), una oda para tenor, coro y orquesta sobre el poema de ese título de William Wordsworth.  Pero las dos piezas que aparecen en la votación son instrumentales, aunque tampoco son ninguno de sus dos conciertos, para clarinete y para violoncelo, más reconocidos.

120 Eclogue Op.10     Gerald Finzi

Todo el mundo debería tener una copia de esta obra, y no solo para poder decir que tiene la música de un compositor cuyo nombre de pila era Gerald. Es una pieza que Finzi comenzó a escribir a fines de la década de 1920, pero que nunca llegó a terminar. Al menos, no a terminar del modo que él había querido. La idea era escribir un concierto para piano pero, por alguna razón, nunca fue así. Este movimiento se basa en una forma arcaica de poema que originalmente pretendía ser una conversación entre pastores. Al final, probablemente sabiendo que nunca llegarían los otros movimientos, Finzi lo modificó para que pudiera tocarse solo. Incluso así, no vio la luz pública hasta que el compositor estuvo muerto y enterrado.

La «eclogue» ha resultado ser una égloga (lo que hace un acento…), algo blandita y ampulosa (puede que por eso del gusto actual), y cargada de la melancolía que caracteriza las composiciones de Finzi. La otra votada es una bonita y nada banal colección de cinco miniaturas para clarinete y piano. La tercera, Carol, recuerda la famosa A Chloris de Reynaldo Hann, unos años anterior, mientras que en la cuarta, Forlana, parece citar expresamente El ascenso de la alondra de Vaughan Williams.

227 Cinco Bagatelas Gerald Finzi

Pobre Finzi. En cuanto publicó sus Five Bagatelles en julio de 1945, rápidamente se convirtieron en su obra más popular, pero este éxito enfadó al compositor, quien dijo: ‘Son sólo bagatelas, no valen mucho, pero han tenido mejor acogida que mis cosas decentes’.

Habría que dedicar un poco de tiempo a las «cosas decentes» de Finzi. Deberes. De momento, las cinco bagatelas.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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5 respuestas a 300 favoritas (12) – Dos de un tal Gerald Finzi

  1. Josep Olivé dijo:

    Solo por conocer compositores nuevos, o obras a las que no había prestado atención o desconocía este Top Ranking 300 ya vale la pena tenerlo en consideración, se esté o no de acuerdo en sus calificaciones. Muy interesante Gerald Finzi. Sí señor.

    • José Luis dijo:

      Entre una cosa y otra, la lista daba pie para bastantes cosas, y hay que aprovechar…

    • José Luis dijo:

      Por cierto, ¿Vas a ir hoy a ver Il Pagliacci en el Liceo?

      • Josep Olivé dijo:

        Nooooo….y tampoco me han invitado. Es que veras, no soy suficientemente magnánimo, debo tener el corazón de piedra, y hasta desconocia que soy vengativo. Ya ves, no estoy a la altura de tan celestiales, bondadosas, puras, angélicales y misericordiosas almas alli presentes. Más que teatro dentro del teatro hoy se representa en el Liceu esperpento dentro del esperpento.

      • Josep Olivé dijo:

        Pero bueno, esta semana me marcaré una Bohéme. No tiene color. (Que conste que I Pagliacci, la original, la verdadera, la genuina me gusta muchísimo! Una òpera extraordinaria! No lo de hoy, una memez).

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