El réquiem de Shostakovich ®

Réquiem por Dresde o por él mismo, por iniciativa propia o por imposición, lo cierto es que el Cuarteto nº 8 de Shostakovich está dedicado “a las víctimas del fascismo y la guerra”,  y que lo compuso en tres días  de 1960 durante su estancia en Dresde, ciudad devastada quince años atrás por los bombardeos aliados.  Pero también es cierto que su hija Galina afirmó que su padre era también una de esas víctimas y que, según su amigo  Lev Lebedinsky, en esas fechas planeaba suicidarse y el cuarteto era el epitafio para su propia tumba; lo cual coincide con lo que al parecer le escuchó decir Rostropovich: «Por fin he escrito una obra que quisiera que tocaran durante mi entierro». A lo que debe añadirse la anécdota leída en las notas de la grabación del Cuarteto Borodín de 1962:

El Cuarteto Borodin tocó esta obra en la casa del compositor en Moscú, esperando su crítica. Pero  Shostakovich, abrumado por la hermosa interpretación de sus sentimientos más personales, se tapó la cara con las manos y lloró. Cuando acabaron de tocar, los cuatro músicos guardaron silenciosamente sus instrumentos y se fueron de la habitación

La música no deja lugar a dudas del carácter personal, casi autobiográfico, del cuarteto. Las cuatro notas que Dimitri Schostakovich adoptó como firma musical, el motivo DSCH (Re-Mi bemol-Do-Si),  se oyen desde el mismísimo inicio del cuarteto hasta su final, recorriendo en distintas variaciones de modo muy insistente los cinco movimientos enlazados que lo forman y constituyendo su principal elemento. “Soy yo”, nos repite. Y por si fuera poco, en la obra aparecen referencias a otras composiciones suyas cargadas de significado. Así, en el primer movimiento, uno de los tres elegíacos largos que lo integran, se escuchan temas de su Primera y de su Quinta Sinfonía, es decir, de la que le hizo famoso en su país y de la que compuso para abjurar de su arte ante las amenazadoras advertencias de sus dirigentes.

En el segundo, un furioso Allegro molto basado en el omnipresente DSCH, aparece un tema de su Trío para piano nº 2, que el propio Shostakovich había calificado de “judío”: Seguramente un recuerdo a las víctimas del nazismo, pero cuyo fuerte significado personal fue revelado por el compositor:

La música folclórica judía me ha causado una impresión muy poderosa… puede parecer feliz mientras que es trágica. Casi siempre es la risa a través de las lágrimas. Esta cualidad… es cercana a mis ideas sobre lo que debería ser la música. Siempre tienen que haber dos capas en la música. Los judíos fueron atormentados durante tanto tiempo que aprendieron a ocultar su desesperación. Expresan su desesperación en la música de baile.

Así puede entenderse también el inquietante vals del Allegretto, en el que se cita el tema de su reciente Primer Concierto para violonchelo que en la película La joven Guardia acompañaba la marcha hacia la muerte de los soldados soviéticos.

En el ominoso cuarto movimiento, acompañado por un repetido golpeteo de tres notas, el motto DSCH  se transforma en las primeras cuatro notas del Dies irae  para dar inmediatamente paso a un himno fúnebre y luego a una canción rusa, “Languideciendo en la prisión”, que orientaría en otro sentido la dedicatoria. Finalmente  se escucha la melodía de un aria de Lady Macbeth de Mtsensk, la ópera que tanto disgustó al régimen,  y se desanda el camino, con el Dies Irae convirtiéndose en el DSCH,

con el que vuelve la elegía en una fuga que conduce al sobrecogedor silencio final.

 

El cuarteto es la esencia. A Rudolf Barshai, alumno de Shostakovich, gran violinista y gran director, le pareció conveniente arreglar para orquesta algunos de los cuartetos de su maestro, con la intención de hacerlos más asequibles al gran público. Este nº 8, op. 110 se convirtió en la Sinfonía de Cámara para cuerdas en Do menor, op. 110a, realmente soberbia

pero que, especialmente en los Largos, no alcanza la intensidad dramática del cuarteto.

 

 

® Hace diez años: Haydn – Un cuarteto de cuerda con cola y piano de cola

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Clásica, Música, Segunda mitad del Siglo XX y Contemporánea y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El réquiem de Shostakovich ®

  1. Josep Olivé dijo:

    En Junio de 2016 el fenomenal cuarteto Casals ofreció un concierto con obras de Xostakövitx, concretamente el 5, 6 y 8, en la magnífica sala (por acústica y recogimiento) Oriol Martorell del Auditori de Barcelona. Recuerdo sobre todo el impacto del octavo. ¿Qué tienen en común estos tres cuartetos? Pues que en todos ellos utilizó el motivo DSCH (Re-Mi bemol-Do-Si en notación alemana) que es justo el acrónimo de su nombre y apellido, como Juan. Pero así como en el 5 y el 6 el motivo aparece de manera más o menos velada unas veces, trasformada otras, en el 8 aparece en cada uno de los cinco movimiento y de manera bien clara. Es un cuarteto imponente que, como en sus sinfonías, no deja de transmitirnos su desazón y angustia por el estado de cosas (políticas) de su país. Hay que escuchar “entre líneas (de pentagrama)” lo que nos “explicaba”. Sin duda podemos percibir el horror de las víctimas del nazismo, pero también otros horrores que, por su bien y el de su familia, no podía explicitar. Porque no debe ser casualidad que justamente dos meses antes de escribir esta obra Xostakóvitx fué “convidado” (repito, “convidado”) a formar parte del partido. Por supuesto una invitación irresistible.

    P.S.1: La versión en conjunto de cuerda me ha gustado muchísimo!
    P.S.2: Precioso cuarteto de dibujos animados en el post de hace 10 años.
    P.S.3: Cuando hace unos días hice mención del cuarteto Emperador de Haydn y de su segundo movimiento estaba convencido que en algún post de la ya larga existencia de esta ancha casa lo habrías sacado. Era de cajón. Era evidente. No podía tener ninguna duda. Pero no lo encontré. Y ahora, equaliquà! 🙂

    • José Luis dijo:

      ¿como Juan? ¿algo que ver con el síndrome?

      1. Es más agradable y amable, lo cual puede ser un defecto
      2. Lo curioso es que siga vivo, es como si estuviera tocando ahí eternamente
      3. Sobre todo porque es muy goloso para un blog

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s