Cantando en la ópera (19) – El aria de las campanilas de Lakmé ®

El modelo más típico de música diegética en ópera aparece en Lakmé cuando, en el segundo acto, el padre de la protagonista le pide que cante, con la aviesa intención de atraer a su amante guiri, el odiado oficial británico. Y la sacerdotisa cuenta cantando la leyenda sagrada de la hija del paria que salvó al dios  Visnú haciendo sonar las campanillas de sus brazaletes para advertirle de la presencia de fieras salvajes. De ahí el nombre de Aria de las campanillas con el que se conoce esta pieza, un clásico reto para las sopranos de coloratura, imprescindible para los gorgoritófilos.

Où va la jeune hindoue,
fille des parias,
quand la lune se joue
dans les grands mimosas?
quand la lune se joue, etc.
Elle court sur la mousse
et ne se souvient pas
que partout on repousse
l'enfant des parias.
Elle court sur la mousse,
l'enfant des parias;
le long des lauriers roses,
rêvant de douces choses,
ah! elle passe sans bruit
et riant à la nuit! Ah!

Là-bas dans 
la forêt plus sombre
quel est ce voyageur perdu?
Autour de lui,
des yeux brillent dans l'ombre.
Il marche encore, 
au hasard, éperdu!
Les fauves rugissent de joie,
ils vont se jeter sur leur proie.
La jeune fille accourt 
et brave leurs fureurs;
elle a dans sa main la baguette
où tinte la clochette 
des charmeurs.
Ah! ah! ah! 

L'étranger la regarde,
elle reste éblouie.
Il est plus beau que les rajahs!
Il rougira, 
s'il sait qu'il doit la vie
à la fille des parias!
Mais lui, 
l'endormant dans un rêve,
jusque dans le ciel il l'enlève, 
en lui disant: ta place est là!
C'était Vichnou, fils de Brahma!
Depuis ce jour, au fond des bois,
le voyageur entend parfois
le bruit léger de la baguette
où tinte la clochette 
des charmeurs.
Ah! ah! ah!
¿Dónde va la joven hindú,
hija de los parias,
cuando la luna juega
entre las grandes mimosas?
Cuando la luna juega, etc.
Ella corre bajo las mimosas
y no se acuerda 
de que todos rechazan
a la hija de los parias.
Ella corre bajo las mimosas,
la hija de los parias;
a lo largo de los laureles rosados,
soñando con dulces cosas,
¡ah, ella camina en silencio
y riendo por la noche! ¡Ah!

Pero, allí en la floresta
más obscura,
¿quién es ese viajero perdido?
Alrededor de él,
brillan ojos en la sombra.
¡Él camina al azar, perdido!
La fieras rugen de alegría,
quieren lanzarse
sobre su presa.
La joven se les acerca
y calma sus furores;
tiene en su a mano la varita
donde repican las campanillas
de los encantadores.
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! 

El extranjero la mira,
ella queda deslumbrada.
¡Es más bello que los rajás!
¡Se sonrojará 
si sabe que debe la vida
a la hija de los parias!
Pero él, 
la adormece en un sueño,
mientras que la alza al cielo,
diciéndole: ¡tu sitio está allí!
¡Era Visnú, hijo de Brahma!
Desde aquel día, en el fondo del bosque,
el viajero escucha a veces
el sonido leve de la varita
en la que tintinean las campanillas 
de los encantadoress.
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!

 

® Hace diez años: India IX – Guiris en Jaipur

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Cantando en la ópera (19) – El aria de las campanilas de Lakmé ®

  1. Josep Olivé dijo:

    jejejeje gorgoritófilos 🙂

    La verdad es que uno es consciente de que se trata de pirotecnia canora, pero al mismo tiempo seduce, atrae y tiene su encanto el constatar de lo que es capaz la voz humana (algunas, claro).

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