300 favoritas (13) – Tres marchas

30 Marchas de Pompa y Circunstancias Op.39 (incluye ‘Land of Hope and Glory’) Edward Elgar
206 Marcha Radetzky Johann Strauss (I)
238 Marcha Eslava Op.31 Pyotr Ilyich Tchaikovsky

Seguramente habran más entre las 300 de CLASSICfM pero son tres las que lo indican en el título, tres muy distintas y representativas marchas de esas que tanto gustan para cerrar conciertos entre aplausos y ovaciones. Y bien distintas: El orgullo británico, la fiesta vienesa y la épica rusa.

La magnífica primera, en una posición muy alta pero lógica siendo británicos los votantes, es “la” Marcha de Pompa y Circunstancia de Elgar, es decir, la nº 1,” Tierra de esperanza y gloria”, pues aunque el honor sea para la colección, es obvio que el tirón es de la que supuso para el compositor un éxito fulgurante el mismo día de su estreno en 1901 y que desde entonces viene siendo empleada en toda clase de ceremonias y celebraciones, dentro y fuera de su pais.

30 Marchas de Pompa y Circunstancias Op.39 (incluye ‘Land of Hope and Glory’)     Edward Elgar

Good morning gentlemen. Glad to see you all. Very light programme this morning. Please play this tune as though youve never heard it before. / Buenos días caballeros. Me alegro de verlos a todos. Programa muy ligero esta mañana. Por favor, toquen esta melodía como si nunca la hubieran escuchado antes.  (Edward Elgar. Inauguración de los Estudios Abbey Road, Londres, 12/11/1931)

Para alguien que proclamaba estar orgulloso de no formar parte del establishment, Elgar amaba muchas de las formas que lo acompañaban. Un gran defensor de la caballerosidad en todas sus formas, la ‘pompa y circunstancia’ de los títulos de sus marchas proviene de Otelo de Shakespeare (el ‘orgullo, pompa y circunstancia de la gloriosa guerra’ del acto III, escena 3).
En su vida hubo cinco marchas, y las primeras cuatro, incluida la más famosa, la primera, la marcha de la ‘Tierra de esperanza y gloria’, fueron compuestas entre 1901 y 1907, mucho antes de que la dura realidad de la Primera Guerra Mundial cambiara la actitud de muchos británicos hacia la pompa de la guerra. Una rezagada tardía, la quinta, siguió en 1930, y el compositor Anthony Payne completó una sexta en 2006 a partir de las notas de Elgar.

Un fijo en la última noche de los PROMS, es un espectáculo ver a la platea flexionando las rodillas para marcar el ritmo durante la primera sección de la marcha. Pero cuando llega el trio y el auditorio entero se pone a cantar, es imposible no emocionarse y difícil no desear ser un socio de ese club. La propina para los hooligans de la patria es un poco más de lo mismo. Desde luego, si Bach ha hecho mucho por Dios, no es poco lo que Gran Bretaña le debe a Elgar.

Land of Hope and Glory, Mother of the Free,
How shall we extol thee, who are born of thee?
Wider still and wider, shall thy bounds be set;
God, who made thee mighty, make thee mightier yet,
God, who made thee mighty, make thee mightier yet.
Tierra de Esperanza y Gloria, Madre de los Libres, 
¿Cómo te ensalzaremos, los que hemos nacido de ti? 
Más anchos aún y más anchos, se establecerán tus límites; 
Dios, que te hizo poderosa, te haga aún más poderosa,
Dios, que te hizo poderosa, te haga aún más poderosa.

La segunda de la lista es otra fija, la del día de Año Nuevo.

206 Marcha Radetzky   Johann Strauss (I)

La Marcha Radetzky se compuso en 1848 y se llama así por su dedicación al mariscal de campo Radetzky, un miembro de alto rango del ejército austríaco que dirigió con éxito un ataque en Italia ese mismo año. Hoy en día, la pieza rara vez se escucha sin un incesante aplauso por encima; siempre se toca para finalizar el famoso concierto de Año Nuevo en Viena, animando al público a aplaudir la llegada de otro año.

Lo que se escucha habitualmente en ese concierto es un arreglo instrumentalmente más rico que el original de Strauss, obra de un músico llamado Leopold Weninger, muy vinculado al  nazismo. Por esto último, la Filarmónica de Viena decidió sustituirlo en 2020 por otra versión, “más festiva y menos marcial”.

En 2001, Harnoncourt, sin dejar de interpretar al final el arreglo clásico de Weninger, sorprendió abriendo el concierto con la marcha en su versión original, única ocasión en que ha podido escucharse sin palmas en ese evento.

 

La tercera es más que una marcha, pues se trata del breve pero rico poema sinfónico de Tchaikovsky que desde una marcha funebre nos lleva a una marcha militar y a un triunfante himno final.

238 Marcha Eslava Op.31     Pyotr Ilyich Tchaikovsky

Tchaikovsky recibió el encargo de escribir este poema sinfónico orquestal de 1876 para un concierto de ayuda a la Cruz Roja, en apoyo de los veteranos serbios heridos. La pieza celebra la intervención rusa en la guerra serbo-turca, cuando Rusia comenzó a enviar soldados voluntarios y ayuda a Serbia.
La Marcha Eslava es una obra de contrastes, que cambia rápidamente su siniestra y sombría apertura por pasajes brillantes y jubilosos, antes de entrar en un frenesí de cuerdas. Comienza evocando la opresión de los serbios por parte de los turcos, utilizando canciones populares serbias, y culmina con la marcha de los rusos para salvar a los serbios y con una resplandeciente interpretación del himno nacional ruso, Dios salve al zar.

 

Lo dicho: El orgullo británico, la fiesta vienesa y la épica rusa.

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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5 respuestas a 300 favoritas (13) – Tres marchas

  1. josepoliv dijo:

    Este post tiene mucha marcha! 😄😄😄
    P.S. Impresionante última noche de los PROMS!

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