El último ensayo de El Mesías según Stefan Zweig ®

El 7 de abril de 1742 tuvo lugar el último ensayo. Solo se permitió la entrada a algunos familiares de los coristas de las dos catedrales. Por razones de economía, la sala de conciertos estaba poco iluminada. Dispersos, sentados en los bancos, estaban los escasos oyentes, disponiéndose a escuchar la nueva obra del maestro londinense. El local aparecía oscuro y frío. Pero aconteció algo maravilloso tan pronto como los coros, cual cataratas de sonidos, comenzaron a elevar sus voces. Sin darse cuenta ellos mismos, los oyentes desperdigados por los bancos fueron agrupándose, y poco a poco se reunieron todos en un oscuro bloque de admiradores, pues a cada uno de ellos se le antojaba que el ímpetu de aquella música desconocida era excesivo para resistirlo uno solo, como si en su aislamiento pudiera ser barrido y destrozado por ella. Cada vez se apretujaban más los oyentes en un solo cuerpo, como si quisieran escucharla formando también todos un solo corazón, como si una sola comunidad de creyentes se preparara a recibir el mensaje de fe, que, compuesto y expresado de un modo cambiante, les llegaba en recios sonidos emitidos por las pujantes voces. Cada uno de los oyentes carecía de fuerza suficiente para resistir aquel ímpetu, pero se sentía transportado y cautivado por él, y un escalofrío de emoción pasaba de unos a otros como a través de un solo cuerpo. Cuando resonó el «Aleluya» por primera vez, se puso en pie uno de ellos y todos le imitaron, como impulsados por un resorte. Tenían la impresión de que no podían seguir aferrándose a la tierra y, movidos por una poderosa fuerza, se ponían en pie para estar más cerca de Dios con sus voces e implorar su gracia. Al salir del ensayo fueron contando de puerta en puerta que habían oído una creación musical única en el mundo. Y la ciudad entera, con jubilosa expectación, se apresuró a escuchar aquella obra maestra.

Stefan Zweig. «La Resurrección» de Händel. Momentos estelares de la humanidad.

 

® Hace diez años: Stefan Zweig – Viaje al pasado

 

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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3 respuestas a El último ensayo de El Mesías según Stefan Zweig ®

  1. josepoliv dijo:

    Todos los años cae un buen Mesías en Barcelona. Y el raro año que no es así ya lo hago caer yo mismo en casa. El Mesías pertenece a ese grupo inmarcesible de obras que cada uno tiene escogidas y en las que se produce un maravilloso efecto: no hay audición en la que no notes que te sientes aún más cautivado por ella. Y luego me he ido al post de hace diez años y he escuchado el lied de Schubert («Para ser cantado sobre el agua») con Schwarzkopf y ya estamos en las mismas: ahora con el corpus liederístico de Schubert. Pues que me pasa igual igual que con El Mesías.

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