Hojas muertas (avec paroles), Hojas de otoño (with words) ®

Parece que el éxito de Autumn leaves entre los músicos de jazz tiene que ver con el hecho de que “las estrofas presentan una típica progresión siguiendo un ciclo de cuartas y el estribillo utiliza una escala húngara menor de manera fluida”. Pues muy bien. El caso es que es el standard más escuchado e interpretado de la historia del jazz. La canción fue una de las muchas que el húngaro Joseph Kosma, un alumno de Bela Bartok emigrado a Paris en 1933, compuso sobre textos de Jacques Prevert, un poeta, dramaturgo y guionista francés vinculado al surrealismo y al anarquismo. Entre ambos escribieron Les feuilles mortes para una película de Marcel Carné (el director de Los niños del paraíso) titulada Las puertas de la noche (1946), con guión del propio Prevert, donde la canturreaba Yves Montand en uno de sus primeros papeles, logrado gracias a las dotes persuasivas de Edith Piaf, entonces su amante,

y luego una soprano llamada Irène Joachim (sí: nieta del violinista amigo de Brahms) poniendo voz a la protagonista femenina, Nathalie Nattier, que prefirió reservarse para el baile:

De modo que la canción tiene letra, y no menor. Especialmente si se recita y canta con la intensidad dramática que supo darle quien, entre decenas de intérpretes,  se hizo con su propiedad, el mismo Yves Montand.

Oh! je voudrais tant que tu te souviennes,
Des jours heureux où nous étions amis.
En ce temps-là, la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Tu vois, je n'ai pas oublié.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi,
Et le vent du Nord les emporte,
Dans la nuit froide de l'oubli.
Tu vois, je n'ai pas oublié
La chanson que tu me chantais...

C'est une chanson qui nous ressemble,
Toi qui m'aimais, et je t'aimais.
Nous vivions tous les deux ensemble,
Toi qui m'aimais, moi qui t'aimais.
Mais la vie sépare ceux qui s'aiment,
Tout doucement sans faire de bruit.
Et la mer efface sur le sable, 
Les pas des amants désunis.
Oh! Me gustaría tanto que recordases
los días felices de cuando éramos amigos.
Entonces la vida era más hermosa
y el sol más brillante que hoy.
Las hojas secas se amontonan en el rastrillo.
Como ves, no he olvidado.
Las hojas secas se recogen con el rastrillo,
como lo hacen los recuerdos y las penas,
y el viento del norte se las lleva 
a la noche fría del olvido.
Ya ves, no he olvidado
la canción que me cantabas…

Es una canción que se nos parece,
tú que me amabas, y yo te amaba.
Vivíamos los dos juntos,
tú que me amabas, yo que te amaba.
Pero la vida separa a quienes se aman,
muy suavemente, sin hacer ruido,
y la mar borra de la arena
los pasos de los amantes desunidos.

Pero eso fue mucho después. La película de Carné fue un fracaso y la canción pasaba sin pena ni gloria hasta que la versión en inglés, Autumn Leaves, obtuvo un importante éxito en los Estados Unidos. El autor del texto inglés fue Johnny Mercer, el importante letrista (y también compositor) que, entre otras, es responsable de los versos de Moon River y Dias de vino y rosas. Quizás porque le metían prisa, (después de muchas demoras la escribió en un ratillo), optó por reducirla a un par de estrofas de cuatro versos, suavizando mucho la trágica melancolía de la francesa con un texto más ambiguo ya desde el mismo título, el metafórico otoño en vez de la explícita muerte, un titulo que admite además dos lecturas complementarias, pues “leaves” son hojas, pero también “se marcha”, el otoño se va. Con permiso de Frank Sinatra y de algunos más, Nat King Cole tiene en su haber una de las interpretaciones más memorables,

The falling leaves drift by the window / Las hojas que caen se amontonan en la ventana
The autumn leaves of red and gold / las hojas de otoño de rojo y oro.
I see your lips the summer kisses / Veo tus labios, los besos del verano
The sunburned hands I used to hold. / las manos bronceadas que yo solía tomar.
Since you went away the days grow long / Desde que te fuiste los días se hacen más largos
And soon I’ll hear old winter’s song / y pronto escucharé la vieja canción de invierno.
But I miss you most of all my darling / Pero sobre todo te echo de menos, mi amor
When autumn leaves start to fall / cuando las hojas de otoño empiezan a caer.

pero lo mejor llegaría mucho mas tarde. Porque,  aunque entonces pasó desapercibido, en Mayo de 1996 se publicó un álbum con una docena de las canciones que había desgranado cuatro meses antes Eva Cassidy en el Blues Alley y, entre otras joyas de esa enorme artista prematuramente desaparecida a finales de ese mismo año, se hallaban unas personalísimas Autumn Leaves capaces de competir con las de cualquiera,

y de emocionar hasta las lágrimas. Y si miran, que miren.

Hojas de Otoño, Robert Aldrich, 1956
– Creo que la gente nos mira.
– ¿Te importa?
– No, déjales.

 

® Hace diez años: Hojas de otoño sin palabras

 

 

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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