El niño ciego

Una amiga acaba de tener un niño ciego. La noticia te sobrecoge y tu primera reacción es negarla. No, no es posible, te dices, que si ha nacido no pueda ver. En un niño ciego hay algo incumplido, que no ha llegado a florecer, que contradice el propio hecho del nacimiento. «Dar a luz» es la expresión que se utiliza para designar ese instante, el de la irrupción de una nueva criatura en el mundo. ¿Cómo es posible que pueda darse a la luz a quien nunca podrá recibirla?

Gustavo Martín Garzo – El cuarto de al lado
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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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