EBNDCD – El soplo de Dios

O Seelenparadies. Cantata Erschallet, ihr Lieder, erklinget, ihr Saiten! (¡Resonad, canciones; vibrad, cuerdas!), BWV 172.
Stephan Scherpe. Stiftsbarock Stuttgart, Kay Johannsen.
O Seelenparadies,
Das Gottes Geist durchwehet,
Der bei der Schöpfung blies,
Der Geist, der nie vergehet;
Auf, auf, bereite dich,
Der Tröster nahet sich.
¡Oh paraíso del alma,
donde sopla el Espíritu de Dios,
el mismo que sopló durante la creación!
El Espíritu, que jamás desaparece.
¡Vamos, vamos, preparémonos,
pues el que consuela está cerca.

Las cuerdas altas se combinan para crear el muy significativo obbligato del aria del tenor. La imagen central es la del soplo que el Espíritu de Dios exhaló sobre la creación y persiste desde entonces. Si bien la interpretación de las imágenes musicales de Bach nunca puede ser una ciencia exacta y siempre será hasta cierto punto subjetiva, en este caso se puede sugerir con bastante seguridad que la línea vocal representa el alma y el contrapunto de las cuerdas, el habilitador Espíritu de Dios. La escala inicial, que cae casi dos octavas y desde ahí se eleva y ondula suavemente, surge por encima, por debajo y a través de la línea de tenor, abarcándola prácticamente en cada giro. ¿Podría definirse como una melodía en el sentido convencional o es un ejemplo más de las referidas en su obituario como una de esas  «que eran desconocidas  y distintas a todo»? Es preferible optar por categorizarla, no se puede negar que es a la vez fascinante y profundamente expresiva como, de hecho, debería ser el Espíritu Divino.

La sensación de un Espíritu perdurable que atraviesa a todos y a todo es capturada en el melisma  «durchwehet» («soplo que atraviesa») [01:10] y claramente conserva su poder primigenio [02:13]. La forma convencional del da capo nos permite escuchar cuatro veces el ritornello de 16 compases, aunque Bach introduce una rareza estructural. La sección central está claramente dividida en dos partes, la primera [01:50] proclamando la existencia del Espíritu que nunca desaparece y la segunda [02:28] una llamada de reunión a los fieles, vamos, vamos, preparémonos, pues el que consuela está cerca. Pero aunque el carácter de la música cambia de manera bastante perceptible en este punto, persiste el flujo del obbligato, una confirmación más de su contínuo papel como eterno Espíritu Divino.

Julian Mincham. The Cantatas of Johann Sebastian Bach

® Hace diez años: EBNDCD – Cantata «Schwingt freudig euch empor», BWV 36

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Las apariencias no engañan
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