Migas de Proust (53)

…si el recuerdo, por obra del olvido, no ha podido establecer ningún vínculo, anudar ningún eslabón entre él y el minuto presente, si se ha quedado en su lugar, en su fecha, si ha conservado sus distancias, su aislamiento en el fondo de un valle o en la cumbre de un monte, nos hace respirar de repente un nuevo aire, precisamente porque es un aire que antaño se respiró, ese aire más puro que los poetas han vanamente intentado que reinase en el Paraíso y que no podría dar esta sensación profunda de renovación si no hubiera sido respirado ya, pues los verdaderos paraísos son los paraísos que se han perdido.

EL PASTOR SOBRE LA ROCA D.965 (1828)

(Der Hirt auf dem Felsen)

Wenn auf dem höchsten Fels ich steh’,
In’s tiefe Tal hernieder seh’,
Und singe.
Fern aus dem tiefen dunkeln Tal
Schwingt sich empor der Widerhall
Der Klüfte.
Je weiter meine Stimme dringt,
Je heller sie mir wieder klingt
Von unten.
Mein Liebchen wohnt so weit von mir,
Drum sehn’ ich mich so heiß nach ihr
Hinüber.
In tiefem Gram verzehr ich mich,
Mir ist die Freude hin,
Auf Erden mir die Hoffnung wich,
Ich hier so einsam bin.
So sehnend klang im Wald das Lied,
So sehnend klang es durch die Nacht,
Die Herzen es zum Himmel zieht
Mit wunderbarer Macht.
Der Frühling will kommen,
Der Frühling, meine Freud’,
Nun mach’ ich mich fertig
Zum Wandern bereit.
Cuando estoy sobre la roca más elevada,
miro desde allí el profundo valle
y canto.
Lejano, desde el profundo y oscuro valle,
se eleva el eco
del abismo rocoso.
Cuanto más lejana llegue mi voz
tanto más límpida regresa
de las profundidades.
Mi bien amada habita, tan alejada de mí,
que yo suspiro apasionadamente
por ella.
Me consume un profundo tormento.
Para mí no hay más alegría,
sobre la tierra ha desaparecido la esperanza,
estoy tan solo aquí.
El canto resonó con nostalgia en el bosque,
así, nostálgico, resonó en la noche
atrayendo los corazones hacia el cielo
con maravillosa fuerza.
La primavera se acerca,
la primavera, mi gozo,
yo me preparo, por tanto
a iniciar mi camino.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Migas de Proust (53)

  1. josepoliv dijo:

    Precioso texto, preciosa música. Imposible pedir más en esta hora de la noche.

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