¿El Concierto para violín de Bartók?

Si no se está familiarizado con esta obra, es recomendable escucharla con atención, varias veces. La música puede revelarse en formas nuevas y cada vez más profundas. Hay que prestar atención a la vibrante conversación musical que se mantiene entre el violín solista y las voces instrumentales de la orquesta. Es un drama rapsódico que se mueve, sin aviso, entre el misterio inquietante, la belleza celestial y la exuberancia. (Timothy Judd. Bartók’s Second Violin Concerto: A Musical Farewell to Hungary. The Listeners’ Club)

El concierto para violín que compuso en su juventud se estrenaría póstumamente y está muy lejos de la calidad de este segundo, que, en su vida y por defecto, fue y es el Concierto para violín de Bartók, una fascinante composición que pone a prueba la habilidad y el arte de los violinistas y que paga con creces la atención que exige. Todos los colores del violín y un variado repertorio de sentimientos en un viaje fantástico que se inicia misteriosamente con unos acordes repetidos en el arpa, fundamentales en la obra, un pizzicato de las cuerdas graves. Y enseguida un violín que alza el vuelo recordando aquella alondra de Vaughan Williams.

Sólo que ahora no estamos en puertas de la primera guerra mundial, sino de la segunda, y esta alondra del etnomusicógrafo húngaro no olvida las bandas gitanas, pero experimenta también con las teorías más modernas: Yehudi Menuhín escuchó afirmar a Bartok que «quería mostrarle a Schoenberg que se pueden usar los 12 tonos y seguir siendo tonal». Y que “cualquiera de esas secuencias repetidas proporcionaría a un dodecafonista material para toda una ópera…”

Ya sólo falta escuchar la cadenza y el final de este primer movimiento…

…para tomar la decisión inevitable: Conectar con el mejor equipo de audio posible, cerrar los ojos y dejarse hipnotizar por Bartók, que no es en general difícil y menos con este alucinante concierto suyo.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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3 respuestas a ¿El Concierto para violín de Bartók?

  1. josepoliv dijo:

    Pues sí, Bartok es músico que exige insistencia en la audición de sus obras. Quienes desisten a la primera de cambio porque sienten que no les atrapa lo que escuchan se pierden el premio que consiguen los que sí insisten. Este concierto para violín es sensacional!

    • José Luis dijo:

      Pues yo no lo conocía, creo que ni de oidas. Lo echaron en el Delibes el otro día, y me quedé a cuadros. La violinista, Alena Baeva, rusa, ni idea tampoco, BRU-TAL. Daba verguenza pedir un bis (que no dió) después de la paliza que se dan en ese concierto. Voy a echar (je je) yo uno aquí

    • José Luis dijo:

      Cuando lo pillo, Bartok me suele hacer levitar. Algun siglo tendré que volver a intentar los cuartetos.

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