Chopin en Mallorca (3)

Celda 4 de la Cartuja de Valldemossa

Los 24 preludios de Chopin (Op.38) conforman una obra singular dentro de su producción pianística. Como hizo Bach en sus dos libros de «El clave bien temperado», las 24 breves piezas recorren, una a una, todas las tonalidades posibles. Su singularidad radica en que no estamos ante un Chopin de un romanticismo arrebatador, no hallamos su genuino palpitar melódico, unas veces bucólico, otras intenso: estamos ante un compositor que nos muestra, a modo casi de improvisación, su puntual  estado de ánimo. Recibidos con frialdad en su época, ahora esta colección de preludios está considerada como una de las obras cumbres de la literatura pianística.

Chopin completó todo el opus en Valldemossa. Corrigió algunos preludios y compuso íntegramente los números 4 y 15 (ya mostrados en anteriores entradas, aquí y aquí) y los números 6, 9 y 20 de la de hoy. Y un dato revelador: los preludios más introspectivos, trascendentes y atormentados de la colección (obsesivas repeticiones de una misma nota, colores lúgubres), son los compuestos en la espartana celda 4 de la Cartuja de Valldemossa.

Chopin. Preludio op. 28 nº 6 en Si menor

Chopin. Preludio op. 28 nº 9 en Mi mayor

Chopin. Preludio op. 28 nº 20 en Do menor
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2 respuestas a Chopin en Mallorca (3)

  1. José Luis dijo:

    El nº 6, inmenso. El estado de ánimo debía ser lluvioso.

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