El lugar del relato

Esas palabras verdaderas no son nunca las que construyen los grandes sistemas. Viven en el corazón del hombre, y tienen que ver con sus penas y alegrías más íntimas. Y con su memoria. Su lugar es el lugar del relato. Contamos para recordar algo, pero también movidos por el temor o la confianza de que vuelva a suceder. En cada relato el hombre evoca o celebra lo perdido en otro tiempo. Se guarda la memoria de lo sucedido y la posibilidad de su repetición. Ninguna muchacha puede escuchar el relato de la concepción de un bebé sin sentir que antes o después a ella misma le sucederá algo así; y ningún niño el relato de amistad entre un animal y un ser humano sin desear que esa historia pueda repetirse con el primer perro que encuentre. Los relatos hablan de esas otras existencias, refieren cada vida a una cadena sin fin. Somos parte de esa cadena, escuchamos la voz de los primeros hombres, los sentimos quejarse o cantar. Las palabras verdaderas son las que cuentan esa historia comun de los hombres.»

Gustavo Martín Garzo – El cuarto de al lado
Anuncio publicitario

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Literatura y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s