El valle de Clwyd ®

Beethoven: The Vale of Clwyd, canción popular para voz y trio con piano (26 Canciones galesas, WoO 155/19). Sophie Daneman, soprano.

Think not I'll leave fair Clwyd's vale;
To me 'tis fondly dear!
For still its scenes those hours recall
When I was blest and Henry here.

Long, long, to part our willing hands
An angry father strove;
While sorrow press'd on Henry's health,
A sorrow nurs'd by hopeless love.

His Ellen's cheek was also pale,
But Hope my spirits cheer'd;
Methought beneath a father's frown,
A father's pard'ning smile appear'd.

Nor was the idea vain:
How sad thou art, he cried;
But smile again, my darling child;
For thou shalt be thy Henry's bride.

At that glad sound, on wings of love,
To Henry's cot I flew:
But, ah! The transient flush of joy
From his wan cheek too soon withdrew.

'Twas doubtful bliss, 'twas sure alarm;
I only smil'd through tears:
But soon we hailed the bridal day,
And Love's fond hopes o'ercame its fears.

Ah! Hopes too false; ah! Fears too true,
Nor love nor joy could save:
I can no more, - but mark you turf
With flow'rs o'erspread, - 'tis Henry's grave!

No creas que voy a dejar el bello valle de Clwyd; 
para mí tan tiernamente adorable!. 
Sus paisajes aún me recuerdan aquellos momentos 
cuando yo fui bendecida y Henry estaba aquí. 
 
Mucho, mucho tiempo, separar nuestras manos unidas 
intentó un enfadado padre; 
mientras los pesares acosaban la salud de Henry, 
pesares alimentados por un amor sin esperanza. 
 
Las mejillas de su Ellen también estaban pálidas, 
pero la esperanza aún alegraba mi espíritu; 
pensaba que bajo el ceño fruncido de un padre, 
aparecería la sonrisa de perdón de un padre. 
 
No fue la esperanza vana: 
Qué triste estás, exclamó; 
Pero sonríe de nuevo, mi querida niña; 
porque serás la prometida de tu Henry. 
 
Ante tan grato sonido, en alas del amor, 
hacia la cabaña de Henry volé: 
pero ¡ay! el efímero rubor de la dicha 
desapareció demasiado pronto de sus frágiles mejillas. 
 
Era una dicha incierta, era una angustia fundada; 
yo sólo sonreía a través de mis lágrimas. 
Pero pronto saludamos el día de las nupcias 
y la dulce esperanza del amor venció los temores. 
 
¡Ay, esperanzas tan falsas! ¡Ay, temores tan ciertos! 
Ni el amor ni la dicha lo pudieron salvar. 
No puedo por más que señalar este lugar, 
cubriéndolo de flores – ¡es la tumba de Henry!

 

® Hace diez años: Canciones populares de Beethoven (2) – Cuatro canciones galesas

 

 

 

 

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a El valle de Clwyd ®

  1. josepoliv dijo:

    Si condicionará a nuestro oído el idioma en que se canta que un músico tan alemán como Beethoven se me parece todo un músico inglés en estas canciones.

    • José Luis dijo:

      Bueno, las melodías lo son; galesa en este caso. ESta se quedó fuera hace diez años y me parece preciosa. La letra me recuerda Los muertos de Dublineses

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