Suites francesas (2) ®

Anna Magdalena tenía solo veinte años cuando Bach se casó con ella el 3 de diciembre de 1721; era su segundo matrimonio, tras haber perdido a su primera esposa, María Bárbara, a causa de una enfermedad repentina 17 meses antes. Es fácil imaginar el positivo cambio que este matrimonio supuso para Bach y para sus hijos.

Ella era una cantante profesional; como era de esperar, sus habilidades con el teclado no eran iguales a las que tenía para el canto. Que Bach le enviara tan poco tiempo después de su boda un Clavierbüchlein con las cinco primeras Suites francesas parece dar fe de su amorosa relación. ¿Cómo se sintió al recibir tal regalo? Esther Meynell, autora de La pequeña crónica de Magdalena Bach –una ficción romántica publicada de forma anónima en Londres en 1925– describe esa escena con notable claridad: “Poco después de casarnos me regaló un libro de música que había hecho para mí. … Cuando pasé las páginas con dedos ansiosos, mientras él estaba de pie y me miraba con una sonrisa tan buena y amable, descubrí que había escrito para mí en este libro muchas piezas fáciles para que yo las tocara en el clavicordio, instrumento en el que había comenzado a darme lecciones. Todavía no estaba muy avanzada, aunque podía tocar un poco antes de casarme, y él había escrito estas pequeñas composiciones melodiosas para complacerme, animarme, adaptarse al nivel de habilidad al que había llegado y guiarme suavemente hacia uno superior. Entre esas piezas había una sarabanda grave y hermosa (siempre pensé que sus sarabandas en las Suites y Partitas para clave eran particularmente hermosas y expresivas de su pensamiento) y un pequeño minueto más alegre, y todos eran un encanto capaz de tentar a cualquier estudiante de teclado. De hecho, él siempre estaba listo para descender desde su propio nivel y tomar de la mano a un niño o a un principiante. Nada lo impacientaba con un alumno salvo la indiferencia o la falta de atención”.

Yo Tomita

N.º 3 en Si menor, BWV814

00:05 – Allemande
03:06 – Courante
04:54 – Sarabande
07:35 – Gavotte
08:57 – Menuet
10:03 – Trio
11:35 – Gigue

N.º 4 en Mi bemol mayor, BWV815

00:05 – Allemande
02:13 – Courante
03:55 – Sarabande
06:13 – Gavotte
07:21 – Air
08:46 – Menuet
09:28 – Gigue

® Hace diez años: Irène Némirovsky – Suite francesa (2)

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Suites francesas (2) ®

  1. josepoliv dijo:

    Aunque la calidad de sonido, o el poder ver directamente las manos y el teclado puede influir algo (muy poco) mis preferencias de momento están con las versiones de Schiff para todas las 4 primeras suites. Me gustan mucho más sus tempos, me parecen más adecuados. Hasta considero alguna versión de Gould algo extravagante, como la rapidez con que interpreta la Allemande de la n.1 del pasado post, o más aún la del Menuet de la suite n.4: ¿por qué las notas tan picadas? Creo más «bachiano» el Menuet de Schiff (y más acorde con el estilo bailable y delicado del minueto) que lógicamente no aplica nada de ligadura, por supuesto nada de pedal y pulsa picando las notas pero con más delicadeza. Gould al escoger un tiempo lento hace que picando la nota de manera tan evidente suene demasiado percutida, agreste, seca. En todo caso es lo que pienso.

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