Handel – Lo mejor, para Carolina ®

El Händel más inmediatamente reconocible y popular es sin duda el Händel festivo y trompetero, el de las partes felices de su producción operística e instrumental, el de los cumpleaños y las coronaciones. Pero también hay un Händel grave y triste, y en ese terreno, además de arias y movimientos lentos memorables, destaca una obra mucho menos conocida de lo que merece: el Himno fúnebre de la Reina Carolina, “The ways of Zion do Mourn,” («Los caminos de Sión están de duelo») HWV 264, nada menos que lo  mejor de toda la producción de Händel según su primer biógrafo, Charles Burney.

Quizás se excedió un poco el historiador, pero no hay duda de que se trata de una composición mayúscula. La Reina Carolina era, además de su mecenas, amiga personal de Händel, y la música que éste compuso para su funeral desborda, además de tristeza,  respeto, melancolía y cariño. Lo explica muy bien la musicóloga y autora de las notas del grupo Music of the baroque, Jennifer Más Glagov:

Inglaterra perdió a una amada monarca cuando murió la reina Carolina, pero Haendel perdió una vieja amiga y una mecenas muy cercana. Carolina, hija del margrave de Brandeburgo-Ansbach, nació en 1683 y creció en la corte de Sofía Carlota y su madre, la princesa electora Sofía, donde pudo haber coincidido con Händel por primera vez en 1698. Se casó con el nieto de Sofía, el elector Jorge  Augusto (más tarde Jorge II) en 1705. Händel compuso un conjunto de dúos italianos para ella después de obtener el puesto de Kapellmeister del elector en Hannover, y se convirtió en maestro de música para sus hijas al instalarse definitivamente en Londres.

Cuando Jorge II sucedió a su padre como rey, Carolina disfrutó de una popularidad mucho mayor que su esposo. Fue unánimemente considerada como una consumada música e intelectual, y sus cartas a su antiguo tutor y amigo Gottfried Wilhelm Leibniz incitaron más tarde la correspondencia Leibniz-Clarke, un famoso debate sobre temas de teología, física y filosofía. Tras su muerte el 20 de noviembre de 1737, Händel recibió el encargo de componer su himno fúnebre sobre  un texto compilado del libro de las Lamentaciones y el de Job por Edward Willes, el subdecano de la Abadía de Westminster.

En el funeral, que tuvo lugar el 17 de diciembre, “…se tocaron las grandes campanas de la Catedral de St. Paul y de muchas iglesias en Londres y Westminster. Y los cañones de la Torre no dejaron de disparar, uno cada minuto». El himno fúnebre de Haendel recibió un tratamiento igualmente monumental; como dejó escrito un contemporáneo, fue interpretado por «cerca de 80 cantantes y 100 músicos de la banda de Su Majestad, y de la Ópera, etc.»

Aunque «The Ways of Zion do Mourn» se elaboró  a partir de distintas fuentes bíblicas, forma una narración cohesionada que describe el dolor del pueblo, las virtudes de la reina y la esperanza en el futuro. Händel responde a esta estructura narrativa con igual complejidad, incorporando diversas emociones en su lectura musical. El duelo y la tristeza son los sentimientos predominantes en el coro de apertura, «Los caminos de Sión están de luto». La delicada aproximación de Händel al texto es particularmente digna de mención: mientras las palabras brindan una gran oportunidad para una descripción vívida, Handel evita cuidadosamente el melodrama dejando que una o dos frases (por ejemplo, «su pueblo suspira») inspiren motivos que posteriormente impregnan toda la sección.

Un estado de ánimo más evocador pasa a primer plano con «Oído que la oía” y «Ella liberaba al pobre», cuyas elegantes melodías y ritmos alegres contrastan llamativamente con las poderosas y repetidas interjecciones de «Cómo han caído los poderosos”. El coro «Sus cuerpos han sido enterrados en paz» retrata simultáneamente los paradójicos estados de  paz y vida eternas, mientras que el pueblo «celebra su alabanza» en decidido contrapunto en el siguiente número «Los pueblos hablarán de su sabiduría». El dolor y la adoración dan finalmente paso a la fe en «la misericordiosa bondad del Señor», que con una  textura musical de estilo coral lleva la obra a su fin. 

Cabría añadir que si el coro que inicia y da título a este «Anthem» parece mozartiano es porque Mozart usó su tema en la apertura de su propio Requiem, el Introitus, pero no se comenta nada de que Berlioz tomara algo de la introducción del penúltimo, They shall receive a glorious kingdom, para La infancia de Cristo. Y también insistir en el autentico viaje emocional que supone este himno fúnebre, desde la gravedad del redoble del tambor que lo abre hasta el último eco del sereno coro final, con especial mención a la dulzura con que se evoca la bondad de la reina en When the ear heard her y al momento optimista que es The righteous shall be had, afirmando que su nombre sería recordado, como ha sido gracias a esta obra maestra del maestro, que, con una interpretación tan de campanillas como esta de Les Arts Florissants, bien vale la misa y hasta el sermón.

1.a  (Lamentations 1:4, 1:11, 2:10)
The ways of Zion do mourn
And she is in bitterness
All her people sigh
And hang down their heads to the ground.

1.b (Samuel 2 1:19 - Lamentations 1:1) 
How are the mighty fall´n!
She that was great among the nations,
And princes of the provinces!

1.c (Job 29:14)
She put on righteousness,
And it cloathed her,
Her judgment was a robe and a diadem.

2 (Job 29:11)
When the ear heard her, then it blessed her,
And when the eye saw her, it gave witness of her.

3.a (Samuel 2 1:19 - Lamentations 1:1) 
How are the mighty fall´n!
She that was great among the nations,
And princes of the provinces!

3.b (Job 29,12 - Sirach 36:23 - Philippians 4:8)
She deliver´d the poor that cried,
The fatherless, and him that had none to help him.
Kidness, meekness and comfort
Were in her tongue;
If there was any virtue,
And if there was any praise,
She thought on those things!

3.c (Samuel 2 1:19 - Lamentations 1:1)
How are the mighty fall´n!
She that was great among the nations,
And princes of the provinces!

4 (Psalms 112:6 - Daniel 12:3)
The righteous shall be had 
in everlasting remembrance,
And the wise will shine 
as the brightness of the firmament.

5 (Sirach 44:13)
Their bodies are buried in peace:
But their name liveth evermore.

6 (Sirach 44:14 - Solomon 5:15)
The people will tell of their wisdom,
And the congregation will shew forth their praise;
Their reward also is with the Lord 
And the care of them is with the Most high

7 (Solomon 5:16)
They shall receive a glorious kingdom
And a beatiful crown from the Lord´s hand.

8 (Psalm 103:17)
The merciful goodness of the Lord
Endureth for ever on them that fear him,
And his righteousness on children´s children.
[02:15] 1.a (Lamentaciones 1:4, 1:11, 2:10)
Los caminos de Sion están de luto
y ella está llena de amargura
todo su pueblo suspira
y dobla su cabeza hasta el suelo.

[08:33]  1.b (Samuel 2 1:19 - Lamentaciones 1:1)
¡Cómo han caído los héroes!
La que fue grande entre las naciones,
y la princesa de las provincias.

[10:38]  1.c (Job 29:14)
De rectitud se había vestido,
y a ella recubría,
su juicio era un manto y una diadema.

[13:05]  2 (Job 29:11)
Oído que la oía, la bendecía,
y ojo que la veía, daba testimonio de ella.

[17:18]  3.a (Samuel 2 1:19 - Lamentaciones 1:1) 
¡Cómo han caído los poderosos!
La que fue grande entre las naciones, 
y la princesa de las provincias

[18:13]  3.b (Job 29:12 - Eclesiastés 36:23 - Filipenses 4:8)
Ella liberaba al pobre que lloraba,
al huérfano, y al que no tenía nadie que le ayudase.
Bondad, docilidad y consuelo
se hallaban en su boca;
¡Si hay algo virtuoso,
y si hay algo laudable,
ella pensó en estas cosas!

[26:08]  3.c (Samuel 2 1:19 - Lamentaciones 1:1) 
¡Cómo han caído los poderosos!
La que fue grande entre las naciones, 
y la princesa de las provincias

[27:03]  4 (Salmo 112:6 - Daniel 12:3)
El justo permanecerá 
en eterno recuerdo,
y los sabios brillarán 
como el resplandor del firmamento.

[30:30]  5 (Eclesiastés 44:13)
Sus cuerpos han sido enterrados en paz:
pero sus nombres vivirán para siempre.

[36:25]  6 (Eclesiastés 44:14 - Sabiduría de Salomón 5:15)  
Los pueblos hablarán de su sabiduría
y la asamblea celebrará sus alabanzas;
su recompensa estará en el Señor
y el Altísimo los protegerá.

[39:00]  7 (Sabiduría de Salomón 5:16)  
Alcanzarán un glorioso reino
y una bella corona de la mano del Señor.

[43:30]  8 (Salmos 103:17)
La misericordiosa bondad del Señor,
durará para siempre para quienes le temen,
y su justicia para los hijos de sus hijos.

 

® Hace diez años: Handel – Himnos de la coronación

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Las apariencias no engañan
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