Zelensky, Zelenka, Verde esperanza, Miserere y más

Zelensky es un apellido masculino eslavo. En polaco es Żeleński (masculino) o Żeleńska (femenino). Su versión rusa (Зеленский) se romaniza en Zelenski, Zelenskii, Zelenskiy, o Zelensky, y se origina en el topónimo Zelyonoe, que significa “verde”; su femenino es Zelenskaya or Zelenskaia. Su versión ucraniana (Зеленський) se romaniza en Zelenskyi, Zelensky, o Zelenskyy. El femenino (Зеленська) es Zelenska.

Zelenka (femenino: Zelenková) es un apellido checo y eslovaco, derivado del adjetiveo»zelený» (verde)

¿Más?

 

¿Y quién demonios era esta otra agradable sorpresa?

Jan Dismas Zelenka (1679-1745) compositor y organista checo nacido en Lunovice. Viajamos a Bohemia donde, en un día de octubre de 1679 y pocos años más tarde de la muerte de Velázquez, nacería un artista de nombre Jan Dismas Zelenka. Probablemente, tanto o más internacional que Velázquez en su época, hoy la tendencia parece a la inversa… de momento. Y decimos todavía fruto del enorme esfuerzo y eficacia en el redescubrimiento artístico de este autor, tan admirado en su tiempo que el propio J.S. Bach hacía que su hijo Wilhelm le transcribiera sus obras. Maestro indiscutible de la escena musical europea de principios del XVIII, dominaba el arte del contrapunto de tal modo que era capaz de introducir los nuevos métodos y teoremas musicales emergentes consiguiendo brillantes efectos expresivos. Y maestro, asimismo, de la potentísima corte de Dresde, centro de ebullición musical gracias a la especial sensibilidad cultural de sus miembros. Allí hizo vida, vicisitudes y carrera, desarrollando una moderna técnica impregnada de valores barrocos. Esta circunstancia, sin embargo, le hizo merecer del dudoso honor, junto con el genio de Bach, de ser considerado demasiado conservador haciendo que su música, en cuanto su reposo fue definitivo, cayera en el más profundo de los olvidos. Suerte tenemos que, en su día, alguna mente ilustrada, brillante o simplemente más lúcida que la de sus coetáneos pensó en la necesidad de preservar los manuscritos y composiciones de Zelenka más allá de fronteras alemanas. Dicho y hecho, las obras de Zelenka fueron a parar, dentro de herméticas cajas de acero, ¡nada menos que al subterráneo del Palacio Imperial Japonés! Sin embargo, durante la Segunda Guerra Mundial alguna de ellas se perdió pese a las pertinentes medidas de contención. Por obra y gracia de Dios o lo que se le parezca, y pese a la intromisión furtiva del agua y su meteorización dentro de las «indestructibles» cajas de acero, parece ser que la buena calidad de los manuscritos les han convertido en auténticos tesoros gracias a los que hoy, mañana y, quizás, en unos millones de años, podremos seguir disfrutando de Zelenka y su arte. Ahora bien, quizá su ostracismo histórico se deba a que, en su día, la Corte de Dresde decidió custodiar bajo llave su obra creyendo, al parecer, que la devoción católica de Zelenka no sería bien recibida en una sociedad de tradición marcadamente luterana. 

 

Gracias, Pau! ¡Así da gusto (no) trabajar! ¡Y vivan Zelenski y Zelenka y la inesperada esperanza que representan!

 

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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2 respuestas a Zelensky, Zelenka, Verde esperanza, Miserere y más

  1. josepoliv dijo:

    Magnífico post, que rinde justísimo homenaje a una gran figura del barroco.
    Que la música contemporánea nos esta dando pocas alegrías es un hecho. Por cada notable estreno hay que cargar con al menos treinta peñazos infumables. Tal vez es por ello que Pau ve cierta posibilidad de que en «unos millones de años» tal vez se escuche a Zelenka. Dios le oiga (aunque lo dudo, porque creo que esta sordo como una tapia). La música que se escuchará en un futuro muy lejano: ¡Qué gran tema!
    Por lo que respecta a lo de Japón: que manuscritos de Zelenka hayan ido a parar a un país tan lejano y de cultura tan diferente! Es impresionante. Y sin embargo no debería extrañar tanto: es conocido su gran interés por la cultura occidental, y en este caso, por la música clásica. Por último, los que presuntamente no hubieran ayudado a difundir la obra de Zelenka por su confesión religiosa no se como les debió sentar que monumentos musicales como la Misa Solemnis o la Misa en Si menor no fueran nada de nada luteranas.

  2. José Luis dijo:

    Entre el que está «como una tapia» y los que estamos como cencerros, no creo que se pueda espera mucho. Pero hay que hacer como que sí.

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