El invierno en Valladolid

Un San Esteban excepcionalmente festivo en la ciudad de Valladolid. Buen frío, cielo espléndido y sol de uñas. Día de familia muy agradable (sí, sí), al acabar la tarde, un imprevisto concierto en la iglesia de San Felipe Neri.  Retablos e imaginería barroca, Corelli (dos Concerto grosso, uno de éllos el fatto per la notte di Natale), Vivaldi (El Invierno y Concierto para Guitarra) y Pachelbel (Canon, aplausos y Giga). De propina, el Aria (Aria sólo hay una). Interpreta la Camerata Europa, un grupo formado por profesores de conservatorio de música y  también miembros de la Orquesta de Castilla y León y de la Orquesta de Cámara Ibérica que viven por aquí aunque sólo tres son españoles. Cuatro violines, una viola, violoncello, contrabajo y clave. Una simpática presentadora explica que, como los europeos, todos son necesarios y todos tienen su papel, haciendo votos para que nuestras naciones se mantengan unidas yendo, como deben tocar los músicos, a la misma velocidad.

El grupo suena muy bien y la acústica es magnífica. Lo mejor resulta ser el vibrante final de El Invierno, que podemos escuchar aqui a Giuliano Carmignola y la Venice Baroque Orchestra dirigida por Andrea Marcon,

aunque también es en esa pieza donde algunos fallos ponen de manifiesto el virtuosismo que tan a menudo exigen los compositores, y la suerte que tenemos de disponer de grabaciones y hasta poder presenciar las actuaciones de intérpretes de primerísima fila. El generoso esfuerzo y el amor a la música de estos de hoy, tan fácil de percibir en la proximidad que se da en ambientes así, compensa con creces cualquier error. Y aunque el guitarrista hace una versión un poco sui generis, también es estupendo escuchar de nuevo el Adagio del Concierto para guitarra (Laud, RV 93) de Vivaldi, como puede resultar ahora con este video de John Williams.

Entrada libre, el público es variadísimo y abarrota bancos y pasillos. Vecinos del barrio, probablemente algún feligrés, familias con niños pequeños (que se portan bien aunque cerca del final alguno empieza a dar muestras de impaciencia), curiosos, aficionados y transeúntes como nosotros. Poquísimas toses hasta en las pausas y ni una sola extemporánea. Largos aplausos y bastantes billetes en el cestillo que encontramos al salir. La anécdota ha sido antes de empezar: Una mujer de mediana tirando a alta edad, con aspecto de tener muy pocas luces, se ha pasado la espera hablando sola y gruñendo cada vez que se acercaba alguien a preguntar si el asiento a su lado estaba libre, porque no lo estaba y mejor que fueran a buscar a otra parte. Era para su amiga María Teresa, que vete a saber donde se habrá metido, pero no llegaba, y la mujer de pie, oteando la puerta de entrada y defendiendo el puesto hasta que mi intrépida esposa le ha espetado con autoritaria naturalidad: Siéntese ya, que María Teresa no va a venir.  Muertos de risa y de miedo por la que podía organizarse cuando ya sonaban las primeras notas del concierto, la hemos visto someterse y obedecer con una frágil media sonrisa y una mirada de curiosidad. Al minuto, se ha vuelto y ha ofrecido a la dictadora un programa del concierto como infantil muestra de amistad. Luego, parece que la cosa no le ha gustado mucho, o al menos eso se desprendía de las veces que ha preguntado si se había acabado ya, pero en cambio, su mudo mensaje había demostrado que entendía la música que acompaña a las palabras y quizá hasta alguna razón de las que la razón no entiende.

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Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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19 respuestas a El invierno en Valladolid

  1. maacmaac dijo:

    ¿Aria? ¿Qué aria?

  2. OLYMPIA dijo:

    Bona estança, José Luis! I quina música. Jo t’he imaginat en escenaris similars als del Dr Zhivago però aquesta plaça tan fermament castellana m’ha deixat sense imaginació.

  3. imma dijo:

    A Valladolid hi viu bona part de la família del meu pare que era nascut allà, he passat estius i setmanes santes però mai un Sant Esteve. Quins records la plaça …… Salutacions.

    • José Luis dijo:

      El centre de la ciutat està ara maquíssim i diu que han guanyat un premi a la millor il•luminació. Molt bo per voltar, oi? (i endrapar, que de tapes i vins no van gens malament)

  4. allau dijo:

    Per a mi no hi ha «bons» freds, de segur que devia ser «luterà».

  5. Josep Olivé dijo:

    Tambè a mi m’agrada frequentar aquest tipus de concerts, on la perfecció no és lo que vols trobar, sino més aviat l’entusiasme per la música. Per cert, fa temps que no visito Valladolid. Quan ho feia frequantava un bar-restaurant de tapes que hi havia a la plaça que mostres en el post i que era de caire català, on es servia pà amb tomaquet quan això era pràcticament desconegut fora de Catalunya. Hi és encara? Gràcies.

    • José Luis dijo:

      Mai he sortit decebut d’un concert d’aquets que tan be descrius. No conec aquest bar, la qual cosa no vol dir que no sigui fins i tot famós. Varem estar a un on, amb un Ribera gloriós, la tapa era com una galeta feta amb un ou ferrat arrebossat d’escàndol.

  6. Angels dijo:

    Hace muchos años que estuve por aquellas tierrasy Valladolid en concreto me recordó la peli
    «la calle mayor» o¿seria ?»la plaza mayor» ;bueno en aquella época reflejaba el ambiente de
    una ciudad provinciana con sus virtudes y crueldades, sobre todo hacia las mujeres que no
    se habian casado.Estéticamente era muy bonita ,lo que ocurre que la peli retrata la crueldad
    de las ciudades de «provincia» (no te lo tomes a mal.Adiós y MUASSSSSS

    • José Luis dijo:

      Seguro que te refieres a «Calle Mayor» de Bardem y que recordarás a la pobre protagonista mirando esa calle a través de los visillos. Pero está ambientada en Palencia, por cierto, una ciudad muy poco conocida y también muy bonita.

  7. vicicle dijo:

    Nunca he estado en Valladolid, y menos en domingo. 🙂 Pero he visitado Burgos y su entorno. Me gusta el paisaje castellano y sus ciudades, menos castigadas, creo, por el desarrollismo de los 60 que el litoral valenciano, catalán o andaluz. La anécdota de la mujer que espera a María Teresa me ha hecho recordar aquella canción que decía:

    María Teresa me quiere gobernar.
    Y yo le sigo, le sigo la corriente.
    Porque no quiero que diga la gente
    que María Teresa me quiere gobernar.

    ¿O era María Cristina? Ah!, que esa la canta Urdangarín? Bueno, pues me callo.

  8. vicicle dijo:

    Quería decir has puesto de los mejores, sorry.

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