El canto de las sirenas (XLII) – La conversión de Mozart a la masonería

La vida de W. A. Mozart revela quizá, de oblicuo modo, la profunda verdad existencial que encierra el gnosticismo: la convicción de que no somos de aquí, sino que nuestra patria se halla en otra parte. O de que se procede de Otro Mundo al que se puede retornar, en virtud del sacramento de la iluminación gnóstica, que la música puede facilitar o hacer sensible, interviniendo como talismán sacramental. Pero ese sacramento requiere tal vez, como en La flauta mágica, ciertas pruebas rituales (del agua, del fuego). Solo pasando esos obstáculos puede accederse a la comunidad gnostica: la de quienes ingresan en el templo del saber, o en la sociedad de iluminados, o amigos de la Luz, bajo el patronazgo de Sarastro.

Mozart abrazo esas nobles convicciones gnósticas cuando se convirtió a la masonería. Lo cual, en su caso, tuvo el carácter de una verdadera caída de Damasco. Este es un punto importante para entender los últimos años de Mozart, y para comprender la excelsa música que entonces produjo. Esta tuvo el carácter de un prematuro Spätstil, o “estilo tardío”, que marca diferencias importantes con toda su producción anterior.

Es como si en la comunidad masónica espantase definitivamente, o exorcizase del mejor modo, la figura, inmortalizada en dramma giocoso, de una de sus posibilidades vitales, o de sus proximidades más tentadoras: la vida del disoluto y scellenito Don Giovanni. W. A. Mozart, de pronto, modifica su estilo, y tras haber compuesto la serie de obras maestras que concluye en Cosi fan tutte y el periodo de gran madurez artística en colaboración con Lorenzo da Ponte, (…) se encamina hacia una obra ritualizada y mágica en la que lo más radicalmente misterioso de la infancia se da cita con los más encumbrados misterios de la religión gnóstica (en clave iluminista, masónica), y en donde las tonadillas más sencillas

se alternan con la más sabia construcción de polifonía surgida del caudaloso manantial, entonces revisitado por Mozart, de Johann Sebastian Bach.

____________________________________________________________________________________________
Todo lo que en estas páginas aparece en este color verde, son citas literales del libro El canto de las Sirenas de Eugenio Trías; en negro están los ajustes gramaticales, lo resumido y todo lo que proviene de su texto. Y en este azul, lo añadido, comentarios propios y definiciones o explicaciones de terceros, a menudo de la wikipedia.

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
Esta entrada fue publicada en Clasicismo, El canto de las sirenas y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s