Lágrimas en vez de átomos

La música, sistema de adioses, evoca una física cuyo punto de partida no serían los átomos sino las lágrimas.

Cioran.

– Hay que reconocer una cosa: Estos alemanes limpian bien.
– Sí, sólo necesitan un poco de Mozart.
– Beethoven.
– ¿Señor?
– Eso no es Mozart. Es Beethoven.

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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