Merulita, Merulita, no me copie usted de Don Claudio… (aunque, bien pensado… siga, siga) ®

Del programa de un concierto de música barroca en Cremona (“en los lugares y los tiempos de Caravaggio”), hablando de la importancia de Caccini en “el arraigamiento de la monodia y del bajo contínuo”:

Tarquinio Merula (1594/5 – 1665), conocido por su producción instrumental, también probó suerte en la composición de monodias, publicando en 1638 la colección Curtio precipitato et other capricii. La canción que da título a la colección ha sido relacionada directamente por algunos estudiosos con el famoso Combattimento de Tancredi e Clorinda de Monteverdi, pero también incluye composiciones de tono más ligero como Folle è ben chi si crede, cuya aparente sencillez melódica se enriquece con una cadena de retardos en el bajo.

Demos por bueno lo del Curtio precipitato y el Combatimento, que ambos son un poco rollete. En cambio, esto que sigue es el fascinante Folle è ben chi si crede de Merula, letra de un contemporáneo llamado Pio de Savoia con un estribillo (también) muy sugerente infiriendo un “ma” intercalado: “Dica chi vuole, dica chi sà”, “Que hable quien quiera, (pero) que hable quien sepa.”  Lo que, Azaña dixit, “generaría un inmenso silencio, que podríamos aprovechar para el estudio”. O para escuchar preciosidades como ésta.

Folle e ben che si crede / Bien loco estará el que se crea
che per dolce lusinghe amorose / que con dulces promesas de amor
o per fiere minaccie sdegnose / o feroces y terribles amenazas
dal bel idolo mio rittraga il piede. / va a lograr alejarme de mi bello ídolo.
Cangi pur suo pensiero / Que cambie de opinión
ch’il mio cor prigioniero / quien de mi corazón prisionero
spera che goda la libertà. / espera que goce la libertad.
Dica chi vuole, dica chi sà. / Que hable quien quiera, que hable quien sepa.
Altri per gelosia / Que otros por celos,
spiri pur empia fiamme dal seno / lancen impías llamas de su pecho
versi pure Megera il veneno / y la furia Megera vierta su veneno
perché rompi al mio ben la fede mia. / para que quiebre la fe en mi amada.
Morte il viver mi toglia / Aunque la muerte me arrebate la vida
mai sia ver che si scioglia / nunca será verdad que se disuelva
quel caro lacio che presso m’ha / ese preciado lazo que me ha hecho preso.
Dica dica chi vuole, dica chi sa. / Que hable quien quiera, que hable quien sepa.
Ben havro tempo e loco / Ya tendré momento y lugar
da sfogar l’amorose mie pene / para desahogar mis penas de amor
da temprar del’amato mio bene / y clamar, de mi amado bien
e del arso mio cor l’occulto foco. / y de mi ardiente corazón, el fuego oculto.
E tra l´ombre e gli orrori / Y entre las sombras y los horrores
de notturni splendori / de los esplendores nocturnos
il mio ben furto s’ascondera / mi preciado secreto se esconderá.
dica, dica chi vuole, dica chi sa. / Que hable quien quiera, que hable quien sepa.

Sobre el “retardo”, wikirece ser que  suspensión o retardo descendente es una nota que, perteneciendo al acorde anterior, ocupa el lugar de una nota del acorde con el que suena, dirigiéndose después por movimiento de grados conjuntos hacia la nota que había desplazado. Por lo tanto, un retardo está constituido de una preparación consonante, una percusión (normalmente disonante) y una resolución también consonante. Si la resolución se realiza sobre una nota más aguda se habla de retardo ascendente, si se hace sobre una más grave se habla de retardo descendente. Más habitual es el descendente que el ascendente.”

Lo más habitual es no enterarse de nada, pero de donde no hay no se puede sacar. Lo cierto es que después del Folle é ben el cuerpo pide un poco más de tan dulce tormento…

 …el dulce tormento de Monteverdi que también puede relacionarse con la canción de Merula, quien, además de conflictivo y pervertidor de menores va a resultar ser un poco copioncete. En su descargo, hay que recordar aquel hipnótico Hor ch’e tempo di dormire suyo y tener presente que fue un importante innovador en la historia de la música, por ejemplo  introduciendo el bajo ostinato en sus salmos y siendo de los primeros en emplear la fórmula recitativo-aria. De modo que vamos a olvidar las maledicencias repitiendo el Folle é ben, ahora versión Magdalena Kozena

…una interpretación de la que puede concluirse que en arte, no quien más poderío tiene es quien finalmente nos lleva al huerto. Y si volvemos a la interpretación de “Voices of Music”, también nos confirma que cuando algo se puede repetir casi indefinidamente merece el calificativo de obra maestra, como son  estas dos maravillosas primas hermanas del barroco primitivo, siempre que se interpreten debidamente; lo cual no quiere decir siempre igual:

® Hace diez años: Merula – Hor Ch’e Tempo Di Dormire

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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