Adios Nonino, por unanimidad ®

Astor, Nonino y Nonina en Estados Unidos

Astor, Nonino y Nonina en Estados Unidos

Vicente Piazzolla -Nonino- murió el 13 de octubre de 1959, a las 12.30, en su casa de Mar del Plata, en forma prematura, repentina y serena. Su esposa, Asunta, le leía una carta: noticias de Astor, Dedé y los nietos. Alzó la vista y Vicente no respiraba. Astor Piazzolla compuso Adiós Nonino en memoria de su padre, algunos días después de recibir esta noticia. La obra está considerada como su cima creativa. Pero, además, fue en la trayectoria del músico como la luz al final del túnel: marcó el retorno de la enajenante experiencia en Nueva York. Piazzolla había llegado a Nueva York en 1958, con su esposa y sus hijos adolescentes -Diana y Daniel-, repitiendo la aventura que siendo un niño había emprendido con sus padres, Nonino y Nonina. Volvía a la ciudad donde había pasado su infancia, y donde Nonino le había comprado el primer bandoneón. Ahora, decidido a conquistarla. Pero no resultó. El Quinteto J-T (Jazz-Tango), que él describió como un híbrido, y las temporadas tocando El choclo o La cumparsita en cabarets fueron las únicas alternativas. En Astor -el libro biográfico que escribió su hija, Diana- cuenta: Me sentía deprimido, triste, añoraba volver a mi país. La música que salía del bandoneón, mi aspecto cuando tenía que aparecer en el escenario con un pañuelito blanco, al estilo compadrito, y tocando El choclo… eso no era yo. Lo único que quería era volver a Buenos Aires, escuchar a Pugliese, tomar café con mis amigos. Fueron años de pesadilla, a lo que se sumó una noticia que me derrumbó definitivamente: la muerte de Nonino, mi padre. Piazzolla recibió la noticia en Puerto Rico, adonde había llegado desde Nueva York, para trabajar en el Club Flamboyan. Logró reaccionar sólo algunos días después, la tarde en que volvía a Nueva York: En el trayecto del aeropuerto a casa miraba los barrios por los que íbamos pasando, los subterráneos, la calle Cuarenta y Dos, la calle Once, el Central Park. Todos los recuerdos se me vinieron de golpe a la cabeza y en todos estaba mi padre. Cuando entré en mi departamento de la calle Noventa y Dos, me senté en un sillón y me quedé un rato así, como en el aire… Ese día, en cuarenta y cinco minutos, según solía recordar, compuso Adiós Nonino -que tiene antecedente en su Nonino, de 1955-.

Entonces, el regreso a Buenos Aires se convirtió en una necesidad impostergable: en 1960, en la porteña radio Splendid, estrenaba Adiós Nonino al frente de su Quinteto.En 1990, entrevistado por Natalio Gorin para el libro A manera de memorias, Piazzolla fue categórico: El número uno es Adiós Nonino. Me propuse mil veces hacer uno superior y no pude.  -Clarin.com

El tango «Adiós Nonino» es el más inspirado de todos los que compuso Astor Piazzolla. Los piazzolistas no lo dudan, y los no piazzolistas es probablemente el único que aceptan. –Música y poesía del tango. Antonio Pau Pedrón.

Tiene un tono intimista, casi fúnebre y sin embargo rompió con todo. El día que lo estrenamos, con el Quinteto, los músicos y yo dijimos. “con esto no va a pasar un carajo, no le va a gustar a nadie, pero toquémoslo, es lindo” –Astor Piazzolla

Montreal Jazz Festival, 4 de Julio de 1984
Astor Piazzolla (bandoneon)
Oscar Lopez Ruiz (guitarra)
Fernando Suarez Paz (violín)
Pablo Ziegler (piano)
Hector Console (bajo)

® Hace diez años: Astor Piazzolla – Milonga del ángel

 

Acerca de José Luis

Las apariencias no engañan
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